La lupa sobre las polémicas en Boca Juniors-Cruzeiro: la duda en el gol visitante, el grito anulado a Merentiel y un penal omitido

Las actuaciones del árbitro Jesús Valenzuela y de Ángel Arteaga en el VAR fueron protagonistas en La Bombonera

TyC

El duelo entre Boca Juniors y Cruzeiro por la quinta fecha de la Copa Libertadores no estuvo exento de polémicas. El empate del elenco brasileño necesitó de una revisión en el VAR para ser convalidado y una fuerte entrada de Gerson sobre Leandro Paredes fue merecedora de una tarjeta roja, también luego de la intervención de la tecnología. Además, sobre el final, le anularon un tanto al Xeneize y no fue sancionado un claro penal a favor del dueño de casa.


El marcador se abrió a los 15 minutos con una acrobática definición de Miguel Merentiel, quien anotó el primer gol para el conjunto dirigido por Claudio Úbeda. La Bestia le quitó un tanto de antología a Leandro Paredes, quien ejecutó un tiro libre con una rosca magistral. La ventaja parcial obligó a Cruzeiro a buscar el empate desde el inicio del complemento.

Los brasileños lograron igualar en el minuto 53, cuando Fagner ejecutó un derechazo que superó al arquero Leandro Brey. La jugada fue revisada por el VAR ante una posible mano previa de un jugador visitante en el desborde desde la izquierda, pero el árbitro Jesús Valenzuela confirmó el gol tras observar la jugada en la cabina, luego del llamado de Ángel Arteaga.

En este caso, el árbitro debe analizar primero si la mano del atacante tiene inmediatez con el gol. Si el jugador que convierte el gol toca el balón con la mano o el brazo inmediatamente antes de marcar, aunque sea de manera accidental, el gol debe anularse.

Si no existe esa inmediatez, entonces debe analizarse si esa mano constituye infracción: mano deliberada, brazo en posición antinatural o aumento indebido del espacio corporal. El juez no la consideró infracción y el gol se convalidó correctamente.

La jugada que dejó fuera al volante de Cruzeiro llegó después de una entrada con los tapones sobre la rodilla del mediocampista local, lo que forzó al árbitro Jesús Valenzuela a mostrar la tarjeta roja luego de revisar la acción. Este episodio marcó el tramo final del encuentro para ambos equipos.

En los minutos finales, luego de algunas jugadas claras que desperdició Cruzeiro, Miguel Merentiel estableció el 2 a 1. La Bestia definió con categoría para alejar el balón de las manos del arquero Otávio Costa. Sin embargo, un nuevo llamado del VAR le agregó suspenso a la definición.

Fue acertado que el árbitro permitiera continuar el juego, ya que el balón que ingresó al terreno de juego no generó interferencia ni afectó la acción. Posteriormente, corresponde analizar la posible infracción por mano. Tras la revisión, se constató la existencia del contacto del balón con la mano en una acción sancionable, por lo que resultó correcta la decisión de anular el gol.

Antes del final, una nueva polémica tuvo lugar en la Bombonera. Tomás Aranda ejecutó un disparo desde la medialuna que se marchó por arriba del travesaño. Pero antes todos los jugadores de Boca reclamaron una mano de Lucas Romero en el área, aunque Valenzuela no la sancionó ni recibió el llamado del VAR, lo que desató la furia del elenco azul y oro.

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