La historia de River no merecía un campeón así
Jugo feo, fue anárquico, cambió el mando a mitad del torneo... Pero no cabe pegarle a Coudet: si el equipo llegó hasta la final, fue por él.
Después, la verdad es que River no merecía ser campeón. A ver, si hubiera saldo campeón, lo habría festejado todo River. Pero para la historia de esta institución, era incómodo celebrar un campeón así. Más allá de la la final. Hubiera sido la consagración de un eqiuipo que jugó feo, que por momentos fue amarrete, anárquico, que cambió de técnico en la mitad del torneo, que fue insultado en un partido... La historia de River no merecía tener que defender un campeón así.
Sí, en cambio, voy a defender a Coudet en este momento en el que todos le pegan. Voy a bancar fuertemente al técnico, porque si River es subcampeón y llegó hasta acá es por Coudet. ¿O no tuvo responsabilidad? El Chacho agarró un equipo arruinado psicológicamente, futbolísticamente, que perdía de local y de visitante. Y con todo lo que hizo, lo llevó a tener la ilusión de ser campeón. Si hizo 5 o 10 minutos tarde un cambio en la final, no va a modificar sus méritos. River, con un equipo casi normal, estuvo a punto de ser campeón por Coudet.
Lo que pasa es que ante una derrota, la gente siempre quiere una cara, quiere sangre, quiere un culpable. Pero no estoy de ese lado, me opongo a ese resultadismo porque los méritos de Coudet son mucho más que los errores. Veamos: Galván en la final fue de lo mejor de River y yo no lo hubiera puesto; a Colidio lo bancó cuando todo el país lo quería afuera (gol y asistencia contra Belgrano); a Beltrán lo mantuvo; le dio un lugar a Juan Cruz Meza; al Huevo Acuña lo potenció...
Todos hablan de los cambios, y la verdad es que no había un Mascherano en el banco, tampoco un jugador ganapartidos. ¿Debió poner a Galoppo? Puede ser. ¿A Maxi Meza? No había nadie pidiéndolo a gritos.
Así que no, no cuenten conmigo para poner a la parrilla a Coudet porque en el mereciómetro gana 9 a 1. Y sí en cambio, más allá de todo este análisis futbolero, quiero hablar de un tema que es inevitable tocar: en los dos partidos más importantes del semestre (Boca y la final), River fue perjudicado por el árbitro. No es gratis salir del Comité Ejecutivo de la AFA, señores.


