Juan Ignacio Cirac, físico: “En el origen del universo, el Big Bang, en algún momento todo se concentra en un tamaño pequeñísimo”
El investigador repasa los grandes retos de la física y apunta a una idea provocadora: el espacio-tiempo podría no ser fundamental.
El investigador repasa en el pódcast de Quantum Fracture los grandes retos de la física y apunta a una idea provocadora: el espacio-tiempo podría no ser fundamental.
El físico Juan Ignacio Cirac, uno de los referentes mundiales en computación cuántica, dejó una de las reflexiones más contundentes durante su conversación en el pódcast del canal Quantum Fracture: la física moderna sigue sin resolver uno de sus mayores enigmas.
“Existen dos teorías… la física cuántica y la relatividad general… y resulta que estas dos teorías son incompatibles”, explicó. El problema no es menor, porque hay situaciones donde ambas deberían aplicarse a la vez. “En el origen del universo, en el Big Bang, en algún momento todo el universo está concentrado en un tamaño pequeñísimo”, señaló, subrayando que ahí es imprescindible usar ambas… pero hoy por hoy es imposible combinarlas.
Cirac fue aún más claro: “No tenemos ninguna teoría de la gravedad cuántica”. Aunque existen propuestas como la teoría de cuerdas, reconoce que siguen siendo intentos incompletos para explicar estos fenómenos extremos.
“El espacio-tiempo podría surgir de algo más básico”
Durante la charla, el físico también abordó una de las ideas más sugerentes que circulan hoy en la comunidad científica: que el espacio-tiempo no sea algo fundamental. “Se está hablando de que el espacio-tiempo surge del entrelazamiento… de la complejidad”, explicó, introduciendo un enfoque que cambia por completo la forma de entender el universo.
En esa línea, apuntó que quizás no sea necesario resolver directamente la gravedad cuántica, sino abordarla desde otro ángulo. Citó el trabajo de Juan Maldacena, quien planteó que ciertos problemas con gravedad pueden estudiarse como sistemas cuánticos equivalentes. “Lo que hace falta es un diccionario”, resumió Cirac, es decir, una forma de traducir entre ambos lenguajes físicos.
Las llamadas redes de tensores aparecen aquí como una herramienta clave. “Han empezado a crear algunos diccionarios entre estas dos cosas”, afirmó, aunque matiza que todavía son modelos muy simples.
Pese a su carácter especulativo, Cirac dejó entrever que estas ideas no son casuales: “Hay demasiadas coincidencias… cuando aparece en muchos sitios, empiezas a pensar que algo pasa”. Una frase que resume el momento actual de la física: lleno de preguntas abiertas, pero también de pistas que podrían cambiar nuestra comprensión del universo.


