Inglaterra / Guardiola-Xavi, reencuentro a la vista
El fútbol de selecciones les espera. Poder vivir en Barcelona y dirigir sólo en las ventanas FIFA es un caramelo muy goloso. El Milan está detrás de Xavi.
Conociéndoles, parece complicado que pasen los días del Mundial leyendo en una hamaca, daiquiri en mano, ajenos al mejor torneo del planeta. Más bien uno los imagina escudriñando la línea defensiva de Beccacecce en Ecuador, el impacto de Erik Lira en la México de Javier Aguirre o el encaje de Manzambi como enganche en Suiza. Guardiola ya ha dicho que pretende descansar, justo lo mismo que dijo Xavi cuando salió del Barça y fue sondeado por varios clubes. Descansar para ellos es prepararse para un nuevo reto. Ahora, más que nunca, ese desafío de Guardiola y Xavi apunta directamente al fútbol de selecciones.
Es lo cómodo. Lo razonable. Un equipo nacional es para un técnico lo que la liga de Arabia o la MLS son para un jugador: menos presión mediática, menos exposición, menos viajes y menos tiempo invertido. Hasta un caníbal de los banquillos como Ancelotti acabó entrando en la rueda con Brasil. El peso de la familia en estos casos es cada vez más relevante. Poder vivir en Barcelona y volar sólo a las concentraciones es un caramelo muy goloso. Hacia eso se encaminan Pep y Xavi: hacia reencontrarse en algún momento dirigiendo a una selección el uno y a otra, el otro. Sería una rivalidad preciosa. Apuesten por ella en el Mundial 2030.


