Griezmann, contado por sus rivales: “Hace que sea imposible el detectarle”
El francés, que mañana jugará su último partido en casa con el Atleti, contado por los que le ‘sufrieron’. “Es de los más inteligentes que ha habido en el fútbol”, resaltan.
“Pues que, futbolísticamente hablando, siempre tenía muy malas ideas”, bromea Nolito, 11 partidos enfrente, muy serio. A horas de que el francés se despida de la afición del Atleti en el Metropolitano, en su penúltimo partido en España y el último en casa antes de la maleta a la MLS y Orlando, tras 499 y 212 goles con la rojiblanca, AS pulsa a varios de sus rivales, entre futbolistas y técnicos, para contarle también desde ese ángulo: cómo ha sido jugar contra él.
“Lo más difícil de Antoine es que sabía muy bien por dónde tenía que moverse y en qué sitios y zonas del campo hacer daño”, dibuja Raúl García, quien, en este tiempo, fue compañero y rival. 25 veces le tuvo enfrente y una temporada al lado, en el Atleti precisamente (14-15). “Por eso Simeone le dejó cierta libertad. Porque sabía muy bien leer los partidos”, añade mientras le viene a la boca el mismo adjetivo que a Albiol: “Es muy, muy inteligente”.
“Y en realidad hay pocos que realmente tengan esa inteligencia que siempre mostró Antoine. Por eso siempre ha sido tan difícil marcarle”. Quien habla ahora es Martín Mantovani, un futbolista que se midió solo 2 veces a él, pero una quedó para siempre en la historia del francés: el Atlético-Leganés de la 17-18 en la que los rojiblancos ganaron 4-0, los cuatro goles de Grizi. “Ese fue un partido en el que mostró la versatilidad que tiene. Porque cada uno de los cuatro fue distinto. De falta, cabezazo, volea...”, rememora. “Yo lo sufrí y es jodido”, sentencia. Lo más difícil de Griezmann es que era dos jugadores en uno. “Por un lado por su posibilidad de girarse hacia los dos lados para romper a los espacios y, por otro, por la capacidad para salir del área y desmarcarse... Eso lo hacía muy complicado de marcar”. Un creador y un goleador a la vez. Una tortura.
“Griezmann ha sido durante muchos años uno de los 10 mejores jugadores del mundo”, apunta Nolito sin titubeo. Que de esas 11 veces que le tuvo enfrente, 8 fueron con el Celta, uno de los rivales favoritos del francés: 12 goles le hizo (como a Getafe, Sevilla y Madrid), solo uno menos que al Valencia y dos que al Athletic. “Y creo que no se le ha valorado como se debería: es uno de los mejores de la historia. No solo porque es de los que se menea mucho, es que cuando cogía el balón ya sabía lo que iba a hacer: era rapidísimo leyendo los espacios. Daba igual si en un partido tocaba poco balón. Podían ser solo cuatro y, tres de ellos, peligrosos”, remarca. “No es solo un jugador con gol, es de los que hacen jugar a los demás, por eso era tan difícil de cubrir para defensas y mediocentros”, apostilla. “Es de los que ves que saben qué van a hacer antes de que les llegue la pelota”, cuenta Albiol: “De los que cambian las cosas cuando entran en juego”. Su cabeza siempre más rápido que la bola.
Entrenadores
“Es un jugador que entiende muy bien el juego, con muchas virtudes técnicas”, le define Vicente del Bosque. Porque los entrenadores también tienen voz en esta historia. Y coinciden: qué difícil frenarle ya desde la Real. “Yo le tuve un año en Donosti y lo que más me llamó la atención fue su ambición”, cuenta Arrasate, su técnico la 13-14, antes del salto al Atleti. “Ambición por mejorar, perfeccionarse, por alcanzar cotas como las que luego ha conseguido: ser campeón del mundo con su selección, por ejemplo”, valora. Un Jagoba que primero le tuvo y, después, le penó.
“Como rival lo más difícil es detectarle. Se hace muy difícil porque es muy dinámico, muy móvil y muy bueno a nivel técnico”, apunta. “En los partidos siempre tienes que estar ajustando porque no siempre hace lo mismo”. Porque Grizi ve al rival y se mueve en función de lo su equipo necesite. “Arriba, con la capacidad para marcar y asistir. En la mediapunta, para bajar y dar continuidad al juego. En la banda, para aparecer desde segunda línea...”. Múltiples versiones, y todas buenas, en un solo cuerpo y jugador. El de Grizi. Lo disfrutaron los suyos... mientras los de enfrente lo sufrían.


