Gordon ya está en Barcelona
Deco ha cogido a contrapié a todos con el fichaje del delantero inglés, que está en la capital catalana para pasar el reconocimiento médico.
Autor de 17 goles y cinco asistencias, su incorporación genera ahora una cuestión clave en la planificación azulgrana: si la llegada del jugador del Newcastle acaba con las esperanzas de Marcus Rashford de seguir en el Barça; o si la operación que salta por los aires y queda aparcada sine die es la del ‘9’.

“Por decirlo de alguna manera, Gordon es un Ferran”, explicó este miércoles, en RAC, Javier Manquillo, ex jugador del Newcastle que coincidió una temporada con el delantero nacido en Liverpool. Deco ya ha deslizado en varias entrevistas que el fichaje de un delantero centro para el proyecto de la temporada 2026-27, como tal, no era obligatorio porque el mejor Barça había sabido sobrevivir en varias etapas sin un ‘9’ puro: con Cruyff hasta la llegada de Romario y en la época de falso 9 de Messi a las órdenes de Guardiola y hasta la llegada de Suárez.
Es por eso que el fichaje de Gordon puede aparcar el fichaje de João Pedro o Julián Alvarez, con el que negocia el Barça. El precio del inglés también sería una señal. Los 70 millones de su precio quitan margen de maniobra económica al Barça si lo que pretendía era afrontar operaciones de más de cien millones con la Araña o con el brasileño.
El fichaje de Gordon no saca de la ecuación, pues, a Marcus Rashford. Pese a algunas desconexiones en ciertos partidos, y su floja eliminatoria de Champions contra el Atlético, Hansi Flick ha terminado satisfecho con el rendimiento del jugador cedido por el Manchester United, que ha sumado 14 goles y 14 asistencias. Por él, continuaría.
Diálogo fluido
Si Gordon acaba siendo el ‘recambio’ de Lewandowski, Rashford encajaría. Volvería a ser el suplente de Raphinha. Gordon y Ferran serían los teóricos delanteros y Lamine y Bardghji (si el sueco continúa) serían los extremos derechos. También quedaría por resolver la salida de Rashford del United; y si el Barça está dispuesto a pagar los 30 millones de euros que cuestan su opción de compra.
De la operación Gordon también se desprende que el diálogo entre Deco y Flick es fluido. Se ha vuelto a priorizar un perfil trabajador al de un crack. Ese ya lo tienen en casa con Lamine.


