Francia acerca su portaaviones al estrecho de Ormuz mientras negocia una misión naval con más de 50 países
El ‘Charles de Gaulle’ cruza el canal de Suez y entra en el mar Rojo; París exige que el estrecho quede fuera de las negociaciones entre Washington y Teherán
Infobae
El portaaviones nuclear Charles de Gaulle cruzó este miércoles el canal de Suez y entró en el mar Rojo, acercándose al estrecho de Ormuz en la posición de mayor proximidad desde que comenzó la guerra el 28 de febrero. El movimiento, confirmado por el Ministerio de Defensa francés, es la fase más avanzada de una iniciativa multinacional liderada por Francia y el Reino Unido para garantizar la libertad de navegación en el paso más estratégico del planeta, bloqueado desde el 4 de marzo cuando Irán cerró el estrecho en represalia por los ataques de Estados Unidos e Israel que mataron al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Khamenei.
El portavoz del Estado Mayor francés, coronel Guillaume Vernet, precisó a AP que la nueva posición geográfica permitirá “reaccionar más rápido, una vez que se den las condiciones”. La coalición franco-británica no activará la misión hasta que la amenaza a la navegación baje a niveles manejables y la industria naviera recupere confianza para usar el estrecho. Cualquier operación requerirá el acuerdo previo de los países costeros.
La coalición se formalizó en una cumbre en París el 17 de abril con delegaciones de 51 países. Los detalles operativos se ultimaron el 22 y 23 de abril en el Cuartel General Permanente Conjunto británico de Northwood con planificadores de más de 30 naciones. El ministerio francés precisó que el despliegue es “independiente de las operaciones militares iniciadas en la región” y actúa dentro de un marco “defensivo y respetuoso del Derecho Internacional”.
El contexto es de parálisis económica sin precedentes. La Agencia Internacional de la Energía calificó el bloqueo como la mayor disrupción de suministro en la historia del mercado petrolero mundial. Por el estrecho transitan en condiciones normales cerca de 20 millones de barriles diarios, una quinta parte del comercio marítimo global de petróleo, además del 25% del gas natural licuado. El tránsito se redujo más de un 90% desde el inicio del conflicto. Unos 2.000 buques permanecen varados en el golfo Pérsico y alrededor de 23.000 marineros de 87 países llevan semanas atrapados. Las primas de seguro para el tránsito se multiplicaron entre cuatro y cinco veces.


