Estados Unidos sancionó a nueve dirigentes vinculados a Hezbollah y ofreció USD 10 millones por información financiera del grupo
La medida alcanza a diputados libaneses, mandos militares y funcionarios señalados por preservar la influencia del grupo extremista dentro del Estado
Infobae
Estados Unidos anunció este jueves sanciones contra nueve personas acusadas de colaborar con Hezbollah, entre ellas diputados libaneses, funcionarios de seguridad y dirigentes aliados del grupo respaldado por Irán. La medida marca una nueva escalada de presión de Washington sobre la organización terrorista mientras continúan las tensiones militares entre Israel y Líbano y avanzan negociaciones internacionales para intentar contener el conflicto regional.
“El Tesoro continuará tomando medidas contra funcionarios que se han infiltrado en el gobierno libanés”, afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent. El funcionario sostuvo además que Hezbollah lleva adelante “una campaña de violencia sin sentido contra el pueblo libanés” y aseguró que Washington considera prioritario debilitar su estructura política y financiera.
La lista incorpora además a Mohammad Reza Sheibani, diplomático iraní designado como embajador en Beirut y expulsado del país en marzo tras ser declarado persona non grata por las autoridades libanesas.
Washington también sancionó a Ahmad Asaad Baalbaki y Ali Ahmad Safawi, miembros del movimiento Amal, principal aliado político de Hezbollah en Líbano.
Uno de los puntos más sensibles del anuncio fue la inclusión de dos oficiales en ejercicio de las fuerzas de seguridad libanesas: el general Khattar Nasser el Din y el coronel Samir Hamadi. Según el gobierno estadounidense, ambos habrían proporcionado apoyo operativo e información de inteligencia a Hezbollah durante el conflicto regional en curso.
Es la primera vez que Estados Unidos sanciona formalmente a funcionarios activos de los organismos de seguridad del Estado libanés por presuntos vínculos con la organización armada.
Las medidas implican el congelamiento de activos bajo jurisdicción estadounidense y prohíben a ciudadanos y empresas de Estados Unidos realizar transacciones con los sancionados. Las restricciones también pueden afectar operaciones internacionales realizadas en dólares o compañías extranjeras con presencia en territorio estadounidense.
En paralelo, el Departamento de Estado anunció una recompensa de hasta 10 millones de dólares para quienes aporten información que permita desmantelar las redes financieras de Hezbollah.
“Hezbollah es una organización terrorista y debe ser completamente desarmada”, afirmó Bessent en el comunicado oficial difundido por el Tesoro.
La organización chiita respondió rápidamente al anuncio y aseguró que las sanciones forman parte de “un intento de intimidar al pueblo libre libanés”. En un comunicado, Hezbollah sostuvo que las medidas estadounidenses buscan reforzar “la agresión sionista contra nuestro país” y aseguró que las sanciones “no tendrán impacto práctico” sobre sus decisiones políticas o militares.
Las sanciones fueron anunciadas mientras crece la presión internacional sobre el gobierno libanés para acelerar el desarme de Hezbollah, uno de los principales puntos de discusión en las negociaciones indirectas entre Beirut e Israel.
Funcionarios de ambos países mantienen conversaciones de bajo perfil en Washington para intentar consolidar la tregua vigente desde abril. Según fuentes diplomáticas, representantes militares israelíes y libaneses podrían mantener conversaciones directas a fines de mayo en el Pentágono.
La situación en la frontera continúa siendo frágil pese al alto el fuego. Ataques aéreos israelíes sobre territorio libanés dejaron al menos 19 muertos esta semana, entre ellos mujeres y niños, según autoridades sanitarias locales.


