El Real Madrid espera a Modric con los brazos abiertos
Florentino Pérez ya le prometió en su despedida que puede volver al club en el formato que él desee.
Luka no tiene nada que reprocharse porque mientras que estuvo en el campo (con sus 35 partidos con los rossoneri, la mayoría de ellos como titular, con dos goles y tres asistencias) ayudó al Milan de Allegri a estar en la zona Champions hasta la última jornada de la Serie A. Pero hace un mes se fracturó un pómulo ante la Juventus y su ausencia diezmó tanto a su equipo que ha terminado pagándolo con su destierro a la Europa League.
Modric no solo no tiene nada que reprocharse, sino que ha logrado en una sola temporada ganarse el corazón de la hinchada milanista por su compromiso absoluto (como ya hizo en el Real Madrid durante 13 años), hasta el extremo de sacar al Milan de una atonía competitiva que lo tenía necrosado como equipo de élite.
De hecho, cedió a las autoridades del club italiano su Balón de Oro (conquistado con los blancos en 2018), para que pudieran presumir de él en el Museo del Milan.
Luka Modric presta su Balón de Oro al Milan@acmilanPero con casi 41 años (los cumplirá el 9 de septiembre), Luka ve más cerca el adiós definitivo que estirar un chicle en el que ya no tiene nada que demostrar tras una carrera intachable. Florentino Pérez, candidato a la presidencia, ya le prometió tras el homenaje que le hicieron a Modric y Ancelotti en la última jornada liguera del curso pasado, que las puertas del Real Madrid quedaban abiertas para Luka para regresar en el formato que él desee desde el momento en el que cuelgue las botas.
Ese momento se acerca y el genio de Zadar deberá decidir. A él siempre la ha picado el fútbol en todos sus ámbitos y seguro que entrar en la estructura deportiva del club le haría feliz. Modric, figura muy respetada allá por donde va, podría ser director deportivo o asesor o lo que fuera. Sabe mucho de esto y el madridismo lo adora...


