El Parlamento de Rumanía destituyó al primer ministro Ilie Bolojan tras una moción de censura y dejó al país en interinidad
La iniciativa fue impulsada por el Partido Socialdemócrata y la formación ultranacionalista AUR, tras la ruptura de la coalición de gobierno
InfobaeEl Parlamento de Rumanía aprobó este martes una moción de censura que destituyó al primer ministro conservador Ilie Bolojan, dejando al gobierno en una situación de interinidad mientras se define la formación de un nuevo gabinete.
La iniciativa parlamentaria surgió luego de que el Partido Socialdemócrata de Rumanía (PSD) abandonó la coalición a finales de abril, provocando que el gobierno quedara en minoría y sin posibilidades de sostener sus políticas.
La alianza original, conformada por el Partido Socialdemócrata, el Partido Nacional Liberal, la Unión Salvar Rumanía y la Unión Democrática de Húngaros en Rumanía, se había constituido tras una crisis política que incluyó la anulación de las elecciones presidenciales de diciembre de 2024 y la repetición de los comicios en mayo de 2025. En ese contexto, Nicusor Dan, entonces alcalde de Bucarest, ganó la presidencia y designó a Bolojan como primer ministro, con el respaldo de una coalición de corte proeuropeo.
Estas políticas generaron fricciones con el PSD, que criticó la falta de avances en las reformas y la ausencia de un enfoque colaborativo. La tensión escaló hasta la ruptura definitiva, cuando el PSD, junto a AUR, formalizó la moción que terminó por derribar al gobierno.
Durante el debate previo a la votación, Bolojan calificó la moción de censura como “cínica y artificial”, asegurando que fue redactada “por quienes no participaron en las decisiones de gobierno”. “Asumí el cargo con plena conciencia de la presión, optando por decisiones urgentes y necesarias para el país”, declaró el primer ministro.

La respuesta de la oposición no se hizo esperar. George Simion, líder de la AUR, celebró la destitución y afirmó que “la voz del pueblo de Rumanía fue escuchada”, destacando la necesidad de “reconciliación nacional”.
La incertidumbre sobre los próximos pasos domina el escenario político rumano. El país, que arrastra una de las tasas de déficit más elevadas de Europa y atraviesa episodios de inflación y recesión técnica, enfrenta ahora un periodo de negociaciones complejas para recomponer la mayoría parlamentaria.


