El Milan rozó la remontada, mientras la Curva Sud abandonó San Siro

El Milan perdió en casa contra el Atalanta, que dominó con tres goles. Tras el de Raspadori en el 51′, la Curva Sud abandonó el estadio San Siro.

Sabrina Uccello
As
El Milan recibió al Atalanta en San Siro en uno de los momentos más oscuros pero decisivos de la temporada. El ambiente ardía de insatisfacción hacia los rossoneri, que corren el riesgo de quedarse fuera de la clasificación a la Champions League y que desde hacía semanas muestran un juego estéril, sobre todo en fase ofensiva. Por ello, Allegri intentó introducir algunos correctivos y cambios alineando a Giménez junto a Leão en el once titular.

El portugués, de hecho, generó la primera acción del partido por la banda izquierda, pero la ocasión más clara llegó en el 4’ con Rabiot, quien probó desde fuera del área y estrelló el balón en el exterior del poste. Mientras los rossoneri intentaban reaccionar, en el 7’ el Atalanta se adelantó gracias a Éderson, que dio nueva vida a un balón tras un intento de Raspadori a partir de un centro raso desde la derecha de De Ketelaere: 0-1.

El Milan rozó la remontada, mientras la Curva Sud abandonó San SiroEl Atalanta celebrando el gol de Éderson contra el AC Milan.Daniele Mascolo

La posición de segundo delantero de Raspadori pareció incomodar mucho el planteamiento del Milan, que no logró llevar balones al área del Atalanta. En el 16’ llegó una doble ocasión para la Dea: primero con Krstovic desde fuera del área y luego con Zappacosta, que intentó un centro potente desde la derecha. La defensa del Milan trató de cerrarse y Maignan tuvo que intervenir en varias ocasiones, limitando prácticamente su actuación a tareas defensivas. Sin embargo, en el 30’ los rossoneri no supieron leer la jugada por la derecha de Zappacosta, quien interceptó un balón de Krstovic y, tras imponerse en el duelo con Gabbia, marcó el 0-2 mientras San Siro silbaba a los locales.

La respuesta del Milan llegó en el 34’ con la primera acción realmente destacable: un balón que Giménez recibió en profundidad y que remató con la izquierda, aunque el árbitro señaló fuera de juego. También Leão intentó aportar lo suyo recortando sobre Zappacosta y disparando ante Carnesecchi, pero no fue suficiente para encontrar el gol. La misma suerte corrió Saelemaekers, que antes del pitido final de la primera parte primero probó con un zurdazo desde fuera del área y luego volvió a intentarlo tras una uno-dos con Giménez, aunque Hien logró cerrarle el espacio.

La segunda parte comenzó con una aceleración de Leão por la izquierda y un disparo de derecha que no resultó productivo ni supuso una reacción para el Milan. De hecho, en el 52’ Ricci y el portugués perdieron un balón en salida y el Atalanta aprovechó rápidamente la situación con Raspadori, que superó a De Winter y sacó un potente remate al primer palo para el 0-3. Todo ello ocurrió bajo la mirada de Luka Modric, sentado en la tribuna, mientras la Curva Sud abandonaba las gradas en señal de protesta, dejando vacío ese sector del estadio. La idea de Allegri pasó entonces por jugar sin los dos delanteros, alineando a Füllkrug con el apoyo de Saelemaekers y Nkunku. El francés probó con un disparo de derecha tras un contraataque, pero la acción individual no tuvo éxito.

Nkunku fue, de hecho, la principal esperanza del Milan en el tramo final del partido para seguir con vida. Otra acción individual suya en el 64’, arrancando desde la izquierda, lo llevó al disparo, pero Carnesecchi cerró bien la portería. El Atalanta retomó entonces el control con una jugada envolvente: tras un centro raso de Bellanova, Krstovic rozó el gol desviando el balón apenas fuera. La superioridad de la Dea era ya evidente, con el resultado prácticamente asegurado, aunque el Milan intentó hacerse notar igualmente con una buena acción en el 75’. La jugada nació en los pies de Saelemaekers, que se apoyó en Fullkrug; el alemán descargó de primera para habilitar a Nkunku, cuyo disparo se estrelló de lleno en el travesaño.

Fue precisamente Füllkrug quien se convirtió en el principal motor ofensivo del Milan: el alemán habilitó a Fofana, pero en lugar de rematar, intentó un pase que terminó apagando la jugada. Al delantero rossonero también le anularon un gol por fuera de juego, una acción que frustró al Milan pero que al mismo tiempo reflejó su voluntad de seguir peleando, algo que encontró recompensa en los minutos finales del encuentro.

En el 88’ los locales recortaron distancias gracias a un cabezazo de Pavlovic para el 1-3, pero aún quedaba más. Ya en el tiempo añadido, en el 92’, se produjo un contacto dentro del área entre Nkunku y De Roon, tras el cual Zufferli señaló penalti para el Milan. El ex del Chelsea asumió la responsabilidad desde los once metros y no falló: era el 2-3.

Los últimos minutos fueron frenéticos para el Milan y de máxima tensión para el Atalanta, que llegó a temer una remontada increíble. Sin embargo, el equipo de Palladino supo contener la presión y resistió hasta el final. Los rossoneri también tendrán que hacerlo: las dos últimas jornadas de Serie A definirán si logran regresar a la Champions League o si consumen una debacle gravísima.

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