El madridismo coge distancia con Mbappé
Los médicos le concedieron descanso como parte de su recuperación, ya que tenía difícil poder jugar el Clásico y venía de hacer importantes esfuerzos con su rodilla.
En el seno del Real Madrid esta exposición pública también ha creado cierta confusión y extrañeza. No ha gustado la exhibición en las redes que se ha hecho del viaje de Mbappé, provocada también, en cierto modo, porque el jugador no ha sabido esconderse de las cámaras o ser más discreto. En los despachos de Valdebebas se entiende difícilmente la manera de comportarse del astro en estos días tan difíciles para la entidad, que ve cómo el Barcelona está a punto de cantar el alirón y de que hay un Clásico en el horizonte que puede dejar definitivamente la Liga decidida.
Lo que ha pasado estos días con Mbappé, esa exposición pública cuando sus compañeros estaban dando el do de pecho para el partido de Cornellà intentando que no se abriera el melón del pasillo en el Camp Nou, también distancia a la estrella de sus compañeros en el vestuario. El Real Madrid había dado luz verde a esos días de descanso de Mbappé consciente del esfuerzo que ha estado haciendo durante gran parte de la temporada, jugando con una rodilla tocada, y consciente también de la gran aportación goleadora que ha tenido (41 tantos en 41 partidos). Pero no era un permiso para que su descanso fuera a tener esa repercusión pública. Esa no era la idea.
Las pruebas que se le realizaron al jugador después del partido ante el Betis ya evidenciaban que sería difícil que pudiera estar en el Clásico. De ahí que no hubiera tanta prisa en la recuperación y la decisión de los médicos de priorizar el descanso para su recuperación. Lo dejó entrever Arbeloa cuando fue preguntado al respecto aún en las entrañas de Cornellà, aunque el técnico tampoco defendió abiertamente la actitud del francés. “Toda la planificación de los lesionados está supervisada y a cargo de los servicios médicos del Real Madrid, que son quienes controlan cuándo se debe ir a Valdebebas y cuándo no. A partir de ahí, cada uno hace lo que considera oportuno en su tiempo libre; yo ahí no puedo entrar”, dijo primero, para luego significar: “Después de las pruebas de la semana pasada parecía que iba a ser un poco más largo, pero... vamos a ver cómo evoluciona”.
Ahora es una incógnita si Mbappé va a llegar o no realmente al partido ante el Barcelona. La idea es que se le realicen otras pruebas cuando se reincorpore al trabajo esta semana. Hay una semana larga por delante para ver su evolución y para decidir sobre su concurso, sabiendo todas las partes que, con la Liga tan difícil, o casi imposible, no merece la pena arriesgar.


