El final del ‘decreto De Jong’

La feliz recuperación de Gavi y la irrupción de Bernal le descuelgan la condición de indiscutible escudero de Pedri en el centro del campo. El final de temporada demuestra que deberá ganarse un sitio. Será necesario, pero no intocable.

Juan Jiménez
As
Primero, por calidad; y, segundo, por falta de competencia, Frenkie de Jong, el holandés con más partidos en la historia del Barça, palabras mayores, era titular las últimas temporadas en el Barça prácticamente por el artículo 21 de su dorsal. El decreto podría estar viviendo sus últimos días. La feliz recuperación de Gavi, capaz de desenvolverse bien en la posición de ‘6’ y con una gran capacidad de entendimiento con Pedri; y la explosión de Marc Bernal, que podrá hacer una pretemporada completa, le van a hacer la vida algo más difícil.

De Jong ha jugado 38 partidos esta temporada. Continúa siendo un futbolista con jerarquía y que da estabilidad al equipo. Ha marcado un gol y ha dado nueve asistencias, uno de los cursos con mejores números del holandés, que sin embargo vivió sus mejores días como jugador a las órdenes de Ronald Koeman en la temporada 2020-21. Pero ya no asoma como un jugador imprescindible. Haciendo un repaso a los grandes partidos de las temporadas del Barça, De Jong apenas aparece en la final de la Supercopa de Yeda contra e Madrid. Estuvo ausente en el 7-2 al Newcastle, el 3-0 de vuelta de semifinales de Copa del Rey contra el Atlético de Madrid. Diciembre y enero fueron sus mejores meses. Es posible que se le echase de menos en el 0-2 de ida de cuartos de final de la Champions, pero sí había estado en el fatídico 4-0 de Copa en el Metropolitano.

Siete años después de llegar, con De Jong siempre existe la sensación de que podría haber sido un poco más. La llegada de Flick le mejoró. El alemán quiso que acelerase sus acciones y jugase con más frecuencia a dos toques, sin recrearse a las conducciones, una de sus grandes virtudes que, sin embargo, utiliza pocas veces para romper líneas como en su día hizo en el Ajax. Fue una de las facetas de juego que le puso en el escaparate.

A sus 29 años, De Jong no cambiará. Es el futbolista que es; y además defiende su manera de jugar. “Hay situaciones en las que quizá podría pasar la pelota más rápido. Pero si tú eres el hombre libre y no hay otro hombre libre, no tiene sentido pasarla. Tienes que jugar hacia adelante con alguien que tenga ventaja. Si tú eres el hombre libre y el lateral está medio libre, pero ves que le viene un rival encima, no tiene sentido darle el balón”, explicaba hace unos días en una entrevista con Sport. En debate permanente con los periodistas (“algunos sí entienden el fútbol pero hay más que no lo entienden”) para defender su modelo de juego, el internacional holandés también ha dejado claro que no se moverá del Barça. Padre de dos hijos, está felizmente establecido en la ciudad. Su relación con Laporta se arregló después de aquel tormentoso verano de 2022, cuando el club intentó mandarlo al Manchester United para intentar frenar su sangría económica. Es un profesional excelente y su relación con el entorno en general, aunque muchos esperarían más de él en ocasiones, es óptima. De Jong no es discutido. Sucede que, visto el panorama de la temporada, tampoco será indiscutible. Sí necesario en un equipo que si pretende alcanzar la gloria en la Champions sin perder vigor en la Liga, necesita una plantilla amplísima en la que De Jong sí aparece como necesario. Pero no como intocable.

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