El costo del sistema de defensa ‘Cúpula Dorada’ impulsado por Donald Trump costará hasta USD 1,2 billones
Un análisis presupuestario divulgado en el Congreso sostiene que la iniciativa impulsada por el ejecutivo podría implicar desembolsos mucho mayores a lo previsto
InfobaeLa Cúpula Dorada, el escudo antimisiles impulsado por el presidente Donald Trump, costaría hasta USD 1,2 billones en un período de 20 años, según una estimación publicada este martes por la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés), organismo no partidista. La cifra supera en seis veces el presupuesto de USD 175.000 millones que el propio mandatario había proyectado el año pasado.

El director del programa, el general de la Fuerza Espacial Michael Guetlein, había revelado en marzo una estimación de USD 185.000 millones, cifra que el informe reconoce como “generalmente coherente” con los documentos presupuestarios de 2027, que prevén un promedio de USD 15.000 millones anuales durante los próximos cinco años. Aun así, la CBO advierte que ese monto “es muy inferior” a su propia estimación.
Guetlein defendió el proyecto ante legisladores el mes pasado y descartó las proyecciones de alto costo. Afirmó que quienes calculan esas cifras “toman el costo de un sistema heredado, lo multiplican y obtienen números muy grandes”, y subrayó que el programa está “enfocado en la asequibilidad”. El Congreso ya aprobó alrededor de USD 25.000 millones para la iniciativa, y el Pentágono solicita USD 17.000 millones adicionales para el próximo año fiscal, aunque gran parte de la tecnología requerida aún no ha sido probada.
El mes pasado, la Fuerza Espacial adjudicó contratos por hasta USD 3.200 millones a 12 empresas —entre ellas Lockheed Martin y SpaceX— para desarrollar prototipos de interceptores espaciales. Merkley calificó el proyecto de “una entrega masiva a los contratistas de defensa pagada por los trabajadores estadounidenses” y afirmó que continuará trabajando con sus colegas para impedir que “fluya otro centavo a esta maniobra”.

El programa guarda paralelismos con la Iniciativa de Defensa Estratégica (IDE), conocida como “Guerra de las Galaxias”, lanzada por el presidente Ronald Reagan en los años 80, que también aspiraba a situar en el espacio satélites capaces de interceptar misiles balísticos intercontinentales. La IDE nunca se concretó según los planes originales, aunque expertos señalan que a finales de esa década aceleró la crisis armamentística soviética.


