Donald Trump publicó en su red social una imagen de Venezuela como el estado número 51 de Estados Unidos
Un mensaje publicado por Donald Trump en redes sociales, junto a una bandera estadounidense y un mapa venezolano, generó posiciones encontradas y reacciones inmediatas en Caracas respecto a la soberanía de la nación sudamericana
La reacción no tardó en llegar desde Caracas. Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, negó rotundamente que su país contemple convertirse en un nuevo estado de Estados Unidos. “Jamás estaría previsto porque si algo tenemos los venezolanos y las venezolanas es que amamos nuestro proceso de independencia”, afirmó Rodríguez este lunes desde La Haya, donde participó en la fase final de las audiencias ante la Corte Internacional de Justicia por la disputa territorial del Essequibo.
La dirigente chavista evitó elevar el tono diplomático pese a la provocadora publicación de Trump y reiteró que Caracas mantiene una agenda de cooperación con Estados Unidos. “Ese es el curso, ese es el camino”, indicó Rodríguez, quien también resaltó la importancia estratégica de Venezuela por poseer “las reservas más grandes de petróleo del planeta” y una de las mayores de gas natural.

Rodríguez se encontraba en la Corte Internacional de Justicia en La Haya defendiendo el reclamo venezolano sobre el territorio del Essequibo, una región de 160 mil kilómetros cuadrados rica en oro, diamantes, madera y petróleo, y cuya soberanía disputa Guyana. La presidenta encargada sostuvo ante los jueces que la controversia debe resolverse por la vía política y no judicial, y acusó a Guyana de socavar los mecanismos de negociación establecidos en el Acuerdo de Ginebra de 1966.
La disputa por el Essequibo ha cobrado relevancia internacional desde el hallazgo de grandes yacimientos petroleros en la zona en 2015, lo que llevó a Guyana a solicitar a la Corte Internacional de Justicia la ratificación de la frontera fijada en 1899. Venezuela, por su parte, rechaza la competencia de la corte y considera vigente el acuerdo bilateral de 1966.

Desde la caída de Maduro, la administración Trump ha impulsado un plan de tres fases para Venezuela: estabilización, reconstrucción y transición. Funcionarios estadounidenses afirman que la primera fase ya se ha completado, en un contexto marcado por la liberación parcial de presos políticos y la aprobación de una ley de amnistía en febrero por la Asamblea Nacional venezolana.
Trump aseguró este martes que su Gobierno trabaja para liberar a todos los encarcelados por motivos políticos en Venezuela y elogió la gestión de Rodríguez: “Delcy está haciendo un gran trabajo. El pueblo de Venezuela está eufórico con lo que ha pasado. No pueden creerlo. Están bailando en las calles”, declaró el presidente estadounidense antes de partir hacia China.
A pesar del acercamiento entre ambos gobiernos, sectores opositores y organizaciones de derechos humanos critican que aún permanecen cientos de personas detenidas por razones políticas y reclaman la pronta convocatoria de elecciones. Consultada el 1 de mayo sobre esa posibilidad, Rodríguez respondió que “no sabía” cuándo se celebrarían nuevos comicios, aunque admitió que serían “en algún momento”.


