Cuáles son los factores que influyen en la toma de decisiones y por qué un nuevo hallazgo cambiaría el paradigma

El estudio demostró que áreas del cerebro tienen dos funciones: percibir estímulos e intercambiar información constante con otras regiones. El hallazgo, obtenido en experimentos con ratones, cambia el paradigma sobre cómo se generan las elecciones

Infobae

Tomar una decisión parece un proceso simple: ver, pensar y actuar. Sin embargo, el cerebro no funciona de manera tan lineal como se creía. Un estudio reciente de la University of Illinois Grainger College of Engineering muestra que incluso las regiones más básicas, encargadas de procesar estímulos, también participan activamente en las elecciones que hacemos.


El trabajo, realizado con ratones, identificó señales vinculadas a la toma de decisiones en la corteza somatosensorial primaria. Esta región está asociada con la percepción del tacto y de estímulos como la presión, la temperatura o el movimiento del cuerpo.

La investigación cuestiona la idea tradicional de que las decisiones se generan únicamente en zonas más complejas del cerebro, como la corteza frontal.

Según los investigadores, el cerebro no sigue un recorrido único donde la información sube hasta una “instancia final”. En cambio, distintas regiones interactúan de forma constante, influyéndose entre sí mientras se procesa la información.

Un cambio en la forma de entender cómo decide el cerebro

Durante años, la neurociencia describió la toma de decisiones como un proceso jerárquico. En ese esquema, las áreas sensoriales captan estímulos —como una imagen o un sonido— y luego envían esa información a regiones superiores, donde finalmente se elige una acción.

El nuevo estudio propone una visión distinta. Los resultados indican que las primeras etapas del procesamiento no solo reciben información, sino que también ayudan a interpretarla y a definir qué hacer.

Infografía que muestra un cerebro brillante, diagramas sobre toma de decisiones cerebrales no lineales y su impacto en la IA. Incluye el logo de Infobae.
Las áreas del cerebro encargadas de percibir estímulos influyen en las elecciones, desafiando la visión tradicional de un procesamiento jerárquico (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para entenderlo mejor es como cuando una persona toca una superficie caliente, no solo percibe el calor y luego decide retirarse en una etapa posterior. Parte de esa “decisión” comienza a construirse desde el mismo momento en que se procesa la sensación, con múltiples regiones del cerebro intercambiando información casi al mismo tiempo.

El profesor Yurii Vlasov explicó que el cerebro utiliza lo que denomina “lazos de retroalimentación anidados”. En términos simples, son circuitos que envían información de ida y vuelta entre distintas regiones. Esto permite ajustar continuamente lo que se está procesando, en lugar de seguir un camino fijo.

Cómo se realizó el experimento

Para estudiar este fenómeno, el equipo trabajó con ratones en entornos virtuales diseñados para exigir decisiones perceptivas. Es decir, los animales debían interpretar estímulos y elegir entre distintas opciones.

El hallazgo demuestra que el cerebro integra información mediante circuitos de retroalimentación que conectan múltiples zonas de manera simultánea (Créditos: The Grainger College of Engineering at the University of Illinois Urbana-Champaign)

Mientras realizaban estas tareas, los investigadores registraron la actividad cerebral en la corteza somatosensorial primaria. El objetivo era observar cómo respondía esta región durante el proceso de decisión.

Los resultados mostraron que esta zona no solo reaccionaba a los estímulos, sino que también presentaba señales vinculadas a la elección que el animal estaba por realizar.

Una mujer en bata de laboratorio señala un monitor grande que muestra una resonancia magnética funcional de un cerebro con vías neuronales de colores.
El equipo observó que las decisiones se generan a través de la interacción inmediata de varias áreas cerebrales en milisegundos, lo que otorga gran flexibilidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

El análisis permitió observar que estos intercambios ocurren en escalas de tiempo extremadamente breves, del orden de milisegundos—es decir, más rápido que un parpadeo—. Esto sugiere que el cerebro integra información y ajusta decisiones casi en tiempo real.

Implicaciones para la inteligencia artificial

Uno de los aspectos más relevantes del estudio es su posible impacto en el desarrollo de inteligencia artificial. Actualmente, muchos sistemas están diseñados siguiendo modelos inspirados en la idea de procesamiento jerárquico.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La investigación sugiere que imitar los lazos de retroalimentación cerebral podría mejorar la eficiencia y adaptación de la inteligencia artificial (Imagen Ilustrativa Infobae)

La inteligencia natural no solo procesa información de manera eficiente, sino que también consume menos energía que los sistemas artificiales actuales. Comprender cómo logra ese equilibrio es uno de los principales objetivos de este tipo de investigaciones.

Vlasov sostiene que incorporar estos principios permitiría desarrollar tecnologías más flexibles, capaces de ajustarse a situaciones nuevas sin necesidad de grandes recursos computacionales.

A pesar de los avances, los científicos reconocen que aún queda mucho por entender. Uno de los próximos pasos es profundizar en el estudio de la dinámica temporal de estas interacciones y descifrar el “código” que utilizan las neuronas para comunicarse.

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