Crisis en Bolivia: en medio de los conflictos, Rodrigo Paz anunció una reducción de salario para él y sus ministros
El presidente boliviano anunció una medida de austeridad cuando se cumplen 19 días de bloqueos que exigen su renuncia. La demanda de reducción de salarios era uno de los pedidos de la Central Obrera Boliviana
InfobaeEl presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció la reducción del 50% de su salario y el de los ministros, en medio de una ola de conflictos sociales que exigen su renuncia.
“Quiero avisarles que este presidente, junto a sus ministros, ha asumido la decisión, como parte del compromiso con el país, de rebajarse el salario de 50%”, afirmó en un acto cívico en Sucre, la capital del país.
Los sueldos de los presidentes en Bolivia ya eran de los más bajos de la región en los últimos años. Con la reciente determinación de Paz, su sueldo pasará a ser de 1.200 dólares (12 mil bolivianos), equivalente a un poco más de tres veces el salario mínimo nacional (3.300 bolivianos).
Sin embargo, con el paso de los días y la masificación de las protestas de otros sectores, la COB anunció que dejaría de lado su pedido sindical para exigir la renuncia del presidente, sumándose a las movilizaciones de la Federación de Campesinos de La Paz, el movimiento indígena Ponchos Rojos y otras organizaciones.
Entre las organizaciones movilizadas están también los seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019), quien ha pedido convocar elecciones en 90 días. “Paz tiene dos caminos: una decisión suicida, militarizar, o (...) la pacificación, transición, elección en 90 días”, afirmó el líder cocalero en un programa de radio desde su bastión en el Trópico de Cochabamba (centro). “Para que no haya muertos, para que no haya heridos, la pacificación” pasa por su renuncia y que un “presidente de transición” convoque a comicios en ese plazo, agregó.
El Gobierno identifica tres frentes de protestas. Según explicó el jefe de gabinete, José Luis Lupo, a Infobae, hay sectores que tienen demandas legítimas y que ya han sido atendidas, hay protestas de los indígenas del altiplano que buscan espacios de inclusión y con quienes se están desarrollando acciones, y finalmente los movimientos de “sedición” que buscan desestabilizar al país con pedidos de renuncia.
La medida de reducir el salario del presidente y los ministros, más allá de ser un antiguo pedido del sindicato obrero, apunta a ser una señal de austeridad frente a las protestas de quienes denuncian privilegios del gobierno a las élites empresariales.
David Mamani, dirigente de la Federación de Campesinos de La Paz Tupak Katari, una de las organizaciones que lidera las movilizaciones, explicó el creciente descontento con el gobierno por el que habían votado. “Por mentiras, por engaños y por abrazarse con la oligarquía boliviana, la población ha decidido que tiene que dar un paso al costado”, afirmó en una entrevista televisiva. “Recién entonces habrá pacificación; caso contrario, el conflicto se agravará”, agregó.


