Condenados a entenderse
Mourinho tiene su primer encargo: conseguir un Madrid campeón en el que ambos funcionen. El técnico sabe que para el club ambos son vitales y no se plantea que salgan.
Porque la opción de que uno de los dos salga del club blanco no se plantea en estos momentos en el Real Madrid, ni por asomo. Vini y Mbappé deben ser los estandartes del siguiente proyecto y el entrenador que llegase, que finalmente será Mourinho, está al corriente de esa situación. Mbappé ha cumplido su segundo año de los cinco que firmó con el Madrid, de nuevo sin títulos, pero con el convencimiento de que es el futbolista adecuado para ser la punta de lanza de un Madrid que aspire a todo. Y Vinicius está a sólo un año de finalizar contrato, pero las conversaciones entre club y jugador han mejorado con el paso del tiempo y en el Madrid son optimistas con que haya acuerdo antes del Mundial, incluso aunque no sea anunciado, pero sí pactado entre las partes.
Marcelo del PozoAsí que Mourinho ya sabe que su primer encargo es hacer que un Madrid con Mbappé y Vinicius funcione y sea competitivo. No sólo en Europa, donde el equipo se ha comportado bien y estuvo a muy poco de pasar a semifinales. Sobre todo en Liga, donde ha quedado claramente por detrás del Barcelona tanto el pasado curso como este.
Es una misión que no han logrado ni Ancelotti, ni Xabi Alonso ni Arbeloa. Todos perecieron en el intento, aunque de distintas formas. Ancelotti logró entenderse con ambos, pero el Madrid se cayó en el tramo final del curso pasado, compitió mal ante el Arsenal en Champions y en Liga apretó lo que pudo al Barcelona, pero sin éxito. Este curso han venido las principales desavenencias de ambos jugadores en materia de banquillo, aunque no de forma coincidente. Primero, con Xabi Alonso, Mbappé mostró buena conexión desde el principio y de hecho cuando fue despedido le definió como “uno de los entrenadores que más sabe de fútbol que he conocido”; sin embargo, Vinicius entró con muy mal pie con el tolosarra, aquello cristalizó en aquellas quejas cuando le cambió durante el Clásico y luego el propio Vini lo reconoció: “No pude conectar con lo que quería Xabi”.
Y aquella declaración contaba con una segunda parte: “Con Arbeloa, la conexión es maravillosa”. Si hay un mérito del actual técnico blanco, es que ha logrado sacar un nivel de Vinicius parecido al de hace dos temporadas, cuando fue el gran favorito para el Balón de Oro, aunque finalmente no lo ganó. Vinicius se ha sentido muy bien de la mano de Arbeloa y eso ha hecho que su renovación, que por momentos se paró por completo, haya retomado los contactos de cara a una pronta resolución.
Vini va, Mbappé viene
Sin embargo, si Vini ha encajado muy bien con Arbeloa, Mbappé se ha sentido a disgusto, algo que el francés dejó claro tras el duelo ante el Oviedo en el Bernabéu, con críticas evidentes al entrenador y con un mensaje que claramente remitía a que con Xabi Alonso, el equipo estaba mejor: “Teníamos una estructura de juego y la hemos perdido”.
No hay un culpable claro en esta situación, pues tanto Vinicius como Mbappé han podido dar más al equipo. En el caso del brasileño, sus cifras claramente fueron al alza con el cambio de técnico. Y en el caso del francés, el descenso en su rendimiento ha sido muy pronunciado, tanto que hasta Arbeloa lo comentó en rueda de prensa al ser preguntado por los ataque que Mbappé le estaba profiriendo: “Seguro que Kylian también ha hecho más goles en la primera parte de la temporada que en esta segunda...”.
Tiene toda la razón Arbeloa: Mbappé hizo 31 goles a las órdenes de Xabi y sólo diez con él. Este curso, cuando funcionó Kylian, no lo hizo Vini. Y viceversa. Esa es el primer gran encargo de Mou, conseguir un Madrid campeón sin renunciar ni a uno ni a otro.


