Científicos chinos aseguran haber simulado el final del universo y estos son los resultados
Investigadores de la Universidad de Tsinghua utilizan un simulador cuántico para recrear la “desintegración del falso vacío”, una inquietante teoría sobre cómo podría desaparecer el universo.
¿Es posible que una simple burbuja acabe con todo el universo? Aunque parezca el argumento de una película, es una duda que lleva medio siglo rondando la cabeza de muchos físicos. Para intentar responderla, un grupo de investigadores de la Universidad de Tsinghua (China) ha logrado recrear por primera vez este escenario apocalíptico usando un potente simulador cuántico.
El peligro del “falso vacío”
Muchos expertos creen que nuestro universo no es tan estable como pensamos, sino que se mantiene en un equilibrio temporal al que llaman “falso vacío”. El gran peligro de esta idea es que, si en algún lugar del espacio surgiera de pronto una burbuja de “vacío verdadero” (un estado mucho más estable), empezaría a crecer sin freno y haría desaparecer todo lo que tocara.
Lo que ha conseguido este equipo chino es imitar ese proceso exacto en el laboratorio. Según explican en la revista Physical Review Letters, usaron su máquina para observar cómo se comportaría el espacio al dar ese salto de un estado a otro, viendo cómo se forman y se expanden esas burbujas destructivas.
Esquema de la plataforma experimental de la Universidad de Tsinghua utilizada para simular la teoría del falso vacío. Los puntos azules representan los átomos empleados en el ensayo.Departamento de Física de la Universidad de TsinghuaEs un avance tecnológico, no un aviso del fin del mundo
A pesar de lo alarmante que puede sonar simular el fin de los tiempos, los propios responsables del estudio han dejado claro que este experimento no significa que el universo vaya a colapsar de un día para otro.
Lo que es realmente importante acerca de este experimento no es avisarnos de una catástrofe inminente, sino demostrar de lo que son capaces las herramientas tecnológicas actuales. Conseguir imitar en un laboratorio un fenómeno tan complejo, es un paso gigante para el futuro de los ordenadores cuánticos, y nos sirve para entender mucho mejor los grandes misterios del espacio.
De momento, habrá que esperar para comprobar si este escenario se cumple en la realidad. La “teoría del falso vacío” está todavía en fase de estudio y aún queda muchísima investigación por delante para comprender los verdaderos límites del espacio.


