Bolivia citó a los embajadores de Irán y Rusia tras las declaraciones y gestos diplomáticos que generaron malestar en el Gobierno
La medida se tomó luego de la participación de ambos diplomáticos en el acto de asunción del gobernador de Cochabamba, aliado de Evo Morales, y de comentarios polémicos sobre la capitalidad boliviana
InfobaeEl Gobierno de Bolivia decidió convocar a los embajadores de Irán y Rusia para exigir respeto al principio de no injerencia en asuntos internos. Estos diplomáticos participaron en la ceremonia de asunción de Leonardo Loza como gobernador de Cochabamba. Durante el evento, el embajador iraní Bahram Shahabeddin expresó su deseo de que esa ciudad sea la capital de Bolivia, lo que causó malestar en Sucre y en el Gobierno nacional.
El gobierno de Rodrigo Paz impulsó un alejamiento de los antiguos aliados estratégicos del Movimiento Al Socialismo (MAS), entre ellos Irán y Rusia, y promueve una aproximación a países con los que no se mantenían relaciones diplomáticas plenas, como Estados Unidos e Israel. La administración actual, además, canceló acuerdos de cooperación con el régimen iraní, aunque sin llegar a una ruptura total ni a la expulsión de embajadores.

En ese mismo encuentro con corresponsales internacionales, el funcionario añadió que el uso de redes sociales por parte de delegaciones diplomáticas para manifestar opiniones deja de ser tolerable, en alusión a una reciente publicación de la Embajada de Rusia en la que se acusó al columnista Javier Medrano de tener una “enfermiza obsesión” con el presidente ruso Vladímir Putin, llegando a poner en duda el estado de salud mental del periodista.
El propio Aramayo anticipó que Bolivia agotará todas las vías diplomáticas y de diálogo para resolver el incidente, aunque advirtió que, si no se respeta la neutralidad, el Estado podría adoptar medidas adicionales, sin detallar su naturaleza.
La polémica se amplificó con las palabras del gobernador Leonardo Loza durante su primer discurso como autoridad departamental, en el que manifestó abiertamente su preferencia por mantener lazos con países como Rusia, Irán, India y China, en contraposición a “imperios que solo quieren saquear los recursos naturales” de Bolivia.


