Boca presentó su nueva camiseta en homenaje a la Copa Libertadores 2001 y la estrenará con Universidad Católica
El Xeneize lanzó una casaca inspirada en los 25 años de la segunda conquista consecutiva de América. El diseño recupera varios detalles icónicos de aquella etapa dorada encabezada por Juan Román Riquelme.
Boca presentó oficialmente su nueva camiseta, una indumentaria especial que rinde homenaje a a los 25 años de la la histórica conquista de la Copa Libertadores 2001. Aquella consagración marcó uno de los puntos más altos de la era dorada xeneize y significó la segunda consagración de América consecutiva y la cuarta en la historia del club. La casaca ya se lanzó y será estrenada esta noche en el partido decisivo contra Universidad Católica.
El diseño toma como referencia directa el modelo utilizado en aquel entonces, recordado inevitablemente por figuras como Juan Román Riquelme, emblema futbolístico de aquel equipo multicampeón y hoy presidente del club. Sin embargo, también presenta algunas diferencias visibles respecto a la camiseta original.
Uno de los cambios más notorios está en la tonalidad: el azul elegido para esta edición conmemorativa es considerablemente más oscuro que el que Boca utilizaba a comienzos de siglo. Además, la disposición del escudo también cambió respecto al modelo original. Mientras que hace 25 años aparecía por encima del logo de la marca deportiva, en esta nueva versión quedó ubicado por debajo.
Otro detalle distintivo es que la camiseta mantiene el escudo actual del club y no recupera exactamente el utilizado en 2001, lo que genera un puente entre aquella época histórica y la identidad visual contemporánea de Boca.
La elección del homenaje no es casual. La Libertadores 2001 ocupa un lugar especial en la memoria xeneize: fue la consolidación continental de un ciclo histórico que dominó Sudamérica y convirtió a Boca en una referencia mundial. Aquel equipo dirigido por Carlos Bianchi eliminó a grandes rivales y terminó coronándose nuevamente en América, apenas un año después de haber levantado la Copa del 2000.
En medio de un presente deportivo cargado de tensión y con la clasificación a octavos de final de la Libertadores todavía en juego, Boca apostó por mirar hacia una de sus páginas más gloriosas para presentar una camiseta atravesada por la nostalgia, la memoria y el peso de su historia continental.



