Atrapado en la rueda de las lesiones
La temporada del Real Madrid ha estado marcada por una enfermería sin descanso acumulando 54 lesiones, con Mendy, Militao y Rogrygo como los casos más graves.
El Real Madrid no solo ha tenido que competir contra sus rivales esta temporada, sino también contra su propia enfermería. El club acumula ya 54 lesiones o problemas físicos en lo que va de curso 25/26, una cifra que podría elevarse a 55 si se incluye el último contratiempo de Huijsen, baja en el Clásico por una gripe.
La temporada del club se ha convertido en una sucesión constante de partes médicos y prácticamente todas las líneas del equipo han estado afectadas en algún momento. A ese contexto se suma un impacto acumulado que roza los 1.839 días de baja entre periodos ya cumplidos y tiempos estimados de recuperación, un registro que refleja la magnitud del desgaste físico sufrido a lo largo del curso.
Si se atiende únicamente a los días ya consumidos por lesión, la cifra también resulta impactante: cerca de 1.214, sin contabilizar por completo varias bajas aún vigentes. El problema no se limita al volumen de lesiones, sino a su duración, recuperación y en la planificación deportiva del equipo.
Los casos más graves
Entre los nombres que han destacado en la enfermería aparece Ferland Mendy, el jugador más castigado por las lesiones, quien acumula una proyección cercana a los 504 días de baja. Su curso ha estado marcado por cinco problemas físicos: problemas en el muslo, dos lesiones musculares, problemas musculares y, finalmente, una rotura/lesión en el tendón del bíceps femoral de la pierna derecha, que requirió cirugía.
Otro golpe importante llegó con Éder Militao, que suma cerca de 258 días de baja proyectados tras volver a sufrir problemas en una zona especialmente delicada: el bíceps femoral de la pierna izquierda, donde primero se le diagnosticó una lesión muscular y luego una rotura del tendón proximal que terminó en operación. Antes de esa última recaída, el brasileño ya había sufrido otros dos problemas físicos durante la temporada: una lesión muscular y un desgarro fibrilar.
También el club se encontro con el caso de Rodrygo, quien sufrió una grave lesión con rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo, lo que le mantiene fuera aproximadamente 212 días. Su baja no se trata de un contratiempo puntual, sino de una recuperación larga y exigente que condiciona tanto el presente como el corto plazo del jugador.
Lesiones en el resto del equipo
Más allá de los casos más graves, la plaga de lesiones ha afectado a casi toda la plantilla. En defensa, una de las líneas más castigadas, Dani Carvajal roza los 109 días de baja por distintos problemas físicos, mientras que Trent Alexander-Arnold se acerca a los 106 y Antonio Rüdiger supera el centenar. A ellos se suman David Alaba, con unos 60 días, y Dean Huijsen, también afectado durante el curso.
En el centro del campo, la situación ha sido similar. Jude Bellingham ha estado cerca de 63 días de baja entre su operación de hombro y problemas musculares, Camavinga ronda los 60 y Ceballos acumula unos 43. También han pasado por la enfermería Arda Güler con 33 días, y Valverde, con cerca de 31 entre molestias y un traumatismo craneoencefálico.
El mediocentro francés se va al suelo, tras una acción con Álex Berenguer, quejándose de su tobillo izquierdo. Fue sustituido por Arda Güler.ANDER GILLENEAEl ataque tampoco se ha librado. Mbappé ha sumado 53 días de baja por molestias de rodilla y problemas musculares, contratiempos que han condicionado su continuidad en una temporada en la que estaba llamado a ser la gran referencia.
¿Problema en la enfermería?
La enfermería del Real Madrid ha dejado de ser un problema puntual para convertirse en una constante durante toda la temporada. No se explica por dos o tres lesiones graves, sino por una sucesión de contratiempos físicos que ha puesto la gestión del estado físico como uno de los grandes focos internos del club.
Las 54 lesiones acumuladas reflejan una realidad clara: el equipo no ha logrado estabilizar la condición física de la plantilla. Entre la carga de partidos, la exigencia competitiva y las recaídas, el Madrid se ha visto obligado a reinventarse prácticamente cada semana.


