Araújo, otro verano de dudas
El uruguayo es considerado un ejemplo en el vestuario y valorado como tal por Flick, pero se sabe suplente y con un encaje difícil. Eso hace que se plantee su futuro. En Vitoria no jugó un minuto.
No ha sido un año fácil para Araújo, que después de ser expulsado en Stamford Bridge, decidió parar para cuidar su salud mental. Una decisión que resultó un acierto, porque le permitió levantar la mano para contar que tenía un problema. Le humanizó y permitió que se acercase a su afición, cebada con él después de sus malas noches en París y Milán. Después de un mes y medio parado, volvió. Ha sumado sus minutos, pero apenas ha jugado tres partidos como titular: Rayo, Espanyol y Albacete en Copa. No puede olvidarse, además, que ha metido dos goles salvadores. Uno, al Girona sobre la hora (2-1). Otro, al Rayo Vallecano (1-0) a la salida de un córner. También marcó en Albacete… (1-2). Y por poco se le escapó el que hubiera sido 1-3 en el Metropolitano...
“¡Uruguayo, uruguayo!”, se escuchó este lunes en la rúa. Pese a haber sido criticado puntualmente, especialmente a través de las tóxicas redes sociales, Araújo siempre ha sido un jugador querido en el Barça. Sin embargo, es cierto que lleva un par de veranos sonando en el mercado. El charrúa, sin minutos por la apuesta por Cubarsí e Iñigo de Flick, estuvo a punto de marcharse a la Juventus en enero de 2025. La lesión del central de Ondarroa dio un giro a la situación cuando tenía pie y medio en Turín. Terminó renovando su contrato con el Barça, pero Deco le hizo un guiño y le prometió que le allanaría el camino si quería marcharse en verano. Araújo, sin embargo, decidió continuar.
Este verano es otro punto de inflexión. Araújo jugará el Mundial con Uruguay. Un escaparate, si finalmente su decisión es salir. Su valor de mercado estos días es de 20 millones. Lógicamente, inferior a hace un par de años, cuando también fue pretendido por el Bayern. La Premier siempre le ha llamado la atención, pero valora lo que tiene en Barcelona. No es cualquier cosa ser primer capitán azulgrana, El cariño del vestuario y el respeto de Flick y Deco. Pero un jugador profesional, sólo hace falta ver el caso de Lewandowski con 38 años y dudando porque aún se ve para ser titular, siempre quiere jugar. Eso es lo que enciende la duda en Araújo, que no jugó un solo minuto en Vitoria.


