Apolo 11, 12 y 17: el motivo por el que figuran en la desclasificación de archivos sobre ovnis
Las nuevas evidencias divulgadas por el Departamento de Guerra estadounidense muestran registros y testimonios en los que se describen luces, partículas y destellos no identificados durante las expediciones tripuladas
InfobaeLa publicación de más de 160 archivos desclasificados por el Pentágono reveló que las tripulaciones de las misiones Apolo 11, Apolo 12 y Apolo 17 observaron objetos, luces y fenómenos inexplicables durante sus expediciones históricas a la Luna. Los astronautas describieron estos hechos como “partículas muy brillantes”, “luces intermitentes” y formaciones que se asemejaban a “fuegos artificiales del 4 de Julio”.
Astronautas observaron fenómenos durante diversas misiones a la Luna
Durante la misión Apolo 11, que alcanzó la Luna en julio de 1969, el astronauta Buzz Aldrin relató en una sesión de debriefing técnico con la tripulación al regresar a la Tierra: “Lo primero inusual que vimos fue el primer día de viaje o algo así, ya bastante cerca de la Luna. Tenía un tamaño considerable, así que le apuntamos con el monocular”. A su vez, señaló que la tripulación consideró que se trataba del cohete Saturno V.

Las observaciones de los astronautas del Apolo 11 no constituyeron episodios aislados. Durante su permanencia en la órbita lunar en diciembre de 1972, la tripulación del Apolo 17 también reportó sobre varios fenómenos.
En el día siguiente, Eugene Cernan observó destellos e intensos haces de luz que asoció a un “faro de tren”. El astronauta describió haber observado “varios fenómenos giratorios y destellantes que evaluó como correspondientes a objetos físicos en el espacio en lugar de un fenómeno puramente óptico”. A su vez, en el tercer día, Schmitt alertó sobre un repentino destello en la superficie lunar al norte del cráter Grimaldi.
Los archivos de las transcripciones de Apolo 17 fueron acompañados con fotografías capturadas por la NASA que muestran “tres ‘puntos’ en formación triangular en el cuadrante inferior derecho del cielo lunar que son claramente visibles al ampliar la imagen”. No existe consenso sobre la naturaleza de la anomalía, pero un análisis preliminar reciente indica que “la característica de la imagen podría ser el resultado de un objeto físico”.

Imágenes y testimonios de otras misiones: Apolo 12, Gemini VII y Skylab
Los archivos publicados por el Pentágono incluyen evidencia procedente de la misión Apolo 12, realizada en noviembre de 1969, la segunda expedición tripulada que logró alunizar. Fotografías tomadas por la tripulación muestran cinco fenómenos brillantes no identificados sobre la superficie lunar.

Las transcripciones registran lo que observaron el piloto Alan Bean y el comandante de la misión, Charles “Pete” Conrad, durante el quinto y sexto día de la misión. Bean relató haber visto partículas y destellos de luz que “se alejaban por el espacio” y que describió como “escapando de la Luna”. Conrad, en tanto, indicó haber visto restos flotantes fuera del módulo lunar, iluminados por la luz de seguimiento a bordo del módulo.
La publicación incorpora además referencias a la misión Gemini VII, llevada a cabo en diciembre de 1965, una de las primeras en órbita terrestre. En esa ocasión, el astronauta Frank Borman informó haber observado un “bogey” (término utilizado para objetos aéreos no identificados) y detalló la visión de un “cuerpo brillante en el sol sobre un fondo negro con billones de partículas”.

Por su parte, lanzado el 14 de mayo de 1973, Skylab fue el primer laboratorio espacial de Estados Unidos. Entre 1973 y 1974, la estación recibió a tres tripulaciones que llevaron a cabo investigaciones y documentaron sus avistamientos.
Joseph Kerwin, piloto científico del Skylab 3, relató: “Vimos destellos de luz. Creo que todos los vimos. Tendían a aumentar y disminuir en frecuencia”. En otra observación, Owen Garriott contó que Jack Lousma, también miembro de la tripulación, “fue el primero en notar esta estrella roja bastante grande desde la ventana del comedor de oficiales. Tras un examen más detenido, era mucho más brillante que Júpiter o cualquiera de los otros planetas. Tenía un tono rojizo, a pesar de estar muy por encima del horizonte”.


