Apnea del sueño: una nueva pastilla reduce los episodios y desafía la terapia tradicional

Un ensayo internacional en fase 3 mostró que un tratamiento oral consiguió una disminución del 44% en adultos que no toleran los métodos convencionales y abre una nueva etapa en el abordaje de la enfermedad

Infobae

Un nuevo tratamiento oral para la apnea obstructiva del sueño obtuvo resultados positivos en un ensayo clínico de fase 3, un avance que fue destacado por Eric Topol, cardiólogo y referente internacional en medicina de precisión y longevidad.


La investigación, publicada en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, evaluó la combinación AD109 (aroxibutinina y atomoxetina) en pacientes con intolerancia al tratamiento convencional, logrando una reducción clínica relevante en los episodios de apnea.

En el estudio SynAIRgy, que incluyó a 646 adultos con apnea obstructiva del sueño de leve a grave y que no podían utilizar el dispositivo CPAP, la administración diaria de AD109 durante 26 semanas disminuyó el índice de apnea-hipopnea en un 44%, frente al 17,6% reportado en el grupo placebo.

La combinación demostró además mejoras en la oxigenación nocturna y en la reducción de la carga hipóxica, sin requerir pérdida de peso ni inducir sedación. Estos resultados, distinguidos en redes sociales por Topol, marcan un nuevo horizonte terapéutico para una patología crónica y prevalente.

La apnea obstructiva del sueño es un trastorno respiratorio que afecta a más de 936 millones de personas en todo el mundo, según datos recientes, aunque el 80% de los afectados desconoce su diagnóstico. La enfermedad incrementa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, deterioro cognitivo, enfermedades cardiovasculares y accidentes viales, al tiempo que deteriora la calidad de vida y el bienestar diario.

Diseño y hallazgos del estudio

Frasco abierto con pastillas o píldoras blancas esparcidas alrededor, enfatizando la relevancia de los medicamentos en la salud. La imagen captura el momento en que los comprimidos se derraman, destacando su rol en el tratamiento y cuidado médico. (Imagen ilustrativa Infobae)
AD109 logró reducir en un 44 % el índice de apnea-hipopnea frente al 17,6 % del grupo placebo (Imagen ilustrativa Infobae)

El estudio SynAIRgy fue un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y multicéntrico, realizado en 69 centros y que incluyó a adultos con apnea obstructiva del sueño de leve a grave, todos intolerantes o reacios al uso del CPAP. Los participantes recibieron una dosis diaria de AD109 (aroxibutinina 2,5 mg/atomoxetina 75 mg) o placebo durante 26 semanas.

En cuanto a la seguridad, el 21,2% de quienes recibieron AD109 interrumpió la terapia por eventos adversos, en comparación con el 3,1% en el grupo placebo. Los efectos secundarios más reportados incluyeron sequedad de boca, náuseas, insomnio y dificultad para orinar, sin que se registraran eventos graves relacionados con el tratamiento.

Primer plano de un hombre de mediana edad en camiseta azul, llevando una pastilla blanca a su boca con una mano y sosteniendo un vaso de agua con la otra.
La apnea sin tratar acelera el envejecimiento biológico y provoca deterioro cognitivo por falta de oxígeno nocturno (Imagen Ilustrativa Infobae)

AD109 actúa directamente sobre la musculatura de la vía aérea superior, combinando un inhibidor de la recaptación de norepinefrina (atomoxetina) con un agente antimuscarínico (aroxibutinina). Este enfoque busca contrarrestar la disminución de la estimulación neuromuscular relacionada con el sueño, un mecanismo central en la fisiopatología de la apnea obstructiva.

A diferencia de otros fármacos aprobados recientemente, como la tirzepatida, que actúa a través de la reducción del peso corporal y fue autorizada por la FDA en diciembre de 2024, AD109 interviene directamente sobre el tono muscular de las vías aéreas. Ambos tratamientos representan mecanismos diferentes y complementarios, lo que amplía el arsenal terapéutico disponible para una enfermedad que hasta el año pasado carecía de opciones farmacológicas específicas.

La llegada de tratamientos orales dirigidos no solo abre nuevas perspectivas para los pacientes que no pueden o no desean utilizar el CPAP, sino que también permite personalizar el abordaje de la apnea del sueño según el fenotipo y las características individuales de cada caso.

Qué es la apnea obstructiva del sueño y cómo afecta

Una mujer con pijama color lila está sentada en el borde de una cama sin tender durante el día, frotándose un ojo y con una mancha roja difusa en el pecho.
La apnea del sueño se asocia con mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares, según estudios recientes (Imagen Ilustrativa Infobae)

La apnea obstructiva del sueño (AOS) se caracteriza por episodios repetidos de colapso parcial o total de la vía aérea superior durante el descanso nocturno, lo que ocasiona microdespertares, caídas en los niveles de oxígeno y un sueño fragmentado. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran los ronquidos intensos, la sensación de ahogo nocturno, despertares frecuentes y la necesidad de orinar varias veces en la noche.

La médica Cecilia Berrozpe, de la Unidad de Medicina del Sueño de Fleni, advirtió en la misma nota que “las apneas de sueño influyen negativamente en la calidad del sueño y son un factor de riesgo cardiovascular, dado que se vinculan con arritmias, hipertensión arterial, infartos y ACV”. Por su parte, el doctor Facundo Nogueira, jefe del Laboratorio del Sueño del Hospital de Clínicas, subrayó que “dormir bien no es solamente hacerlo durante la cantidad de horas que se necesita, sino que el sueño sea de buena calidad, que sus distintas etapas se cumplan en forma progresiva y ordenada”.

Una persona yace de lado en la cama, durmiendo con una mascarilla CPAP conectada a un dispositivo en la mesita de noche. Una lámpara iluminada se ve al fondo.
El tratamiento tradicional con CPAP tiene una tasa de abandono cercana al 50 % en el primer año de uso (Imagen Ilustrativa Infobae)

El tratamiento estándar de la AOS fue, durante décadas, la terapia con presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), un dispositivo que mantiene abiertas las vías aéreas mediante un flujo constante de aire. Sin embargo, cerca de la mitad de los pacientes abandona el CPAP en el primer año, debido a molestias, dificultades de uso y baja tolerancia.

Otras alternativas incluyen los aparatos de avance mandibular, la terapia miofuncional y la cirugía, pero estas opciones tampoco resultan adecuadas o efectivas para todos los pacientes. La ausencia de fármacos aprobados dirigidos específicamente a la disfunción neuromuscular de las vías aéreas superiores fue una de las principales limitaciones en el abordaje de la enfermedad, lo que refuerza la importancia de los nuevos hallazgos.

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