Apareció el ministro boliviano que estuvo desaparecido y dijo que sufrió dos emboscadas por parte de manifestantes violentos

Durante un par de horas las autoridades no tuvieron noticias sobre el paradero de Mauricio Zamora después de los ataques sufridos en la localidad de Copata. En diálogo con El Deber, dijo que todavía se encuentra en una zona de riesgo: “Nos cortaron todas las rutas”

Infobae

Luego de desconocerse su paradero durante un par de horas, la prensa boliviana informa que el ministro de Obras Públicas Mauricio Zamora se encuentra en buen estado y camino hacia La Paz junto a su caravana, que este sábado fue emboscada y agregadida por manifestantes en la localidad de Copata, durante un operativo para despejar la carretera principal La Paz-Oruro.


Zamora se contactó con el diario local EL DEBER y relató el tenso momento que vivió en Copata, donde fue emboscado. El ministro dijo que él y su comitiva llegaron “con mucha dificultad” a Copata tras pasar por San Antonio, donde, según su relato, había comunarios “muy violentos”. Indicó que allí “había dinamita” para impedir el avance de la caravana y que el ataque se produjo desde ambos frentes.

“Los comunarios no solo nos empezaron a emboscar de adelante, sino que venían de atrás”, afirmó el ministro. Agregó que se registró un enfrentamiento con la Policía y que la situación se desbordó por la presencia de “muchos civiles, cisternas” y camiones, además de militares, prensa y el contingente policial. En medio de la confusión, Zamora contó que se apartó de su grupo mientras los vehículos civiles y policiales intentaban salir del lugar ante la violencia de los ataques. Por esa razón, sus colaboradores dieron la alerta sobre la situación de la autoridad y, posteriormente, lograron reencontrarse.

Tras superar ese episodio, el ministro explicó que optaron por retornar a La Paz por caminos vecinales 

El ministro relató que, ya en un camino alterno de tierra, sufrieron una segunda emboscada. “Nos cortaron todas las rutas”, sostuvo, al describir que seguían buscando una salida en medio del bloqueo. En ese segundo ataque, contó que el respaldo policial incluyó el uso de gases lacrimógenos para contrarrestar el lanzamiento de dinamita y piedras.

Zamora prefirió no revelar su ubicación actual y afirmó que no tenían “ruta para volver a La Paz” y que todavía se encontraban en una zona de riesgo. También precisó que en el pequeño convoy que lo acompaña hay un autobús policial con 50 uniformados, lo que dificulta el recorrido. “Tenemos que salir todos de este embrollo, pero estamos bien”, dijo.
Los manifestantes emboscaron la caravana que trasladaba al ministro Zamora en Copata (REUTERS/Claudia Morales)
Los manifestantes emboscaron la caravana que trasladaba al ministro Zamora en Copata (REUTERS/Claudia Morales)

El ataque contra la caravana que trasladaba a Zamora ocurrió durante la misión “Corredor Humanitario Banderas Blancas”, coordinada con un contingente de unos 2.000 efectivos militares y policiales, cuyo objetivo era habilitar el paso de alimentos y medicinas hacia La Paz y El Alto, afectadas por el desabastecimiento derivado de los bloqueos. La caravana avanzó escoltada por cerca de 150 vehículos oficiales entre camiones, autobuses y maquinaria para limpiar la vía.

Minutos antes de este suceso, había hablado ante la prensa y admitió que después de que el convoy logró avanzar, los manifestantes retomaron los bloqueos en la carretera, tal como lo vienen haciendo desde hace más de dos semanas.

La Policía obtuvo un audio en el que un dirigente instaba de forma explícita a los bloqueadores a atacar la caravana y a dañar al ministro. En ese mensaje, el dirigente aludía a la limitada capacidad de respuesta de los agentes estatales, según el audio, solo contaban con balines de goma, y convocaba a comunidades de Patacamaya a reforzar los puntos de bloqueo.

Estas protestas son cada vez mas fuertes y trasmiten una gran tensión en el país (Reuters)
Estas protestas son cada vez mas fuertes y trasmiten una gran tensión en el país (Reuters)

Además de los ataques a la caravana, los manifestantes destruyeron vehículos oficiales, incendiaron un transporte de pasajeros vacío y saquearon oficinas de la estatal Vías Bolivia, donde también prendieron fuego al edificio ubicado en la carretera de El Alto.

Durante la jornada, otro grupo de manifestantes retuvo a un policía de civil en El Alto, lo obligó a grabar un video como rehén y lo golpeó antes de que policías de inteligencia lo rescataran. Los bloqueos también se replicaron en otras regiones, entre ellas Cochabamba, Santa Cruz, Potosí y Chuquisaca.

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