Almada se queda sin crédito
El argentino se diluye por completo en el Atleti: ni para la Unidad A ni para la B. La afición le ha pitado ya en el Metropolitano.
Un futbolista llamado a ser titular y fichado como tal. Juventud y talento. En la 1ª jornada de Liga, en la hora en Cornellá ante el Espanyol en la que el Atleti pareció de veras el del paso adelante, con un triángulo mágico de fútbol entre el argentino, Baena y Julián, lo que rodeaba su nombre eran solo los elogios. Se había ido Correa pero ahí estaba Almada. Lástima que fue solo espejismo. La caída de este jugador comenzó casi enseguida. El mismo parón de selecciones que siguió a las tres primeras jornadas de Liga: Almada, fijo en las llamadas de Scaloni para la Albiceleste aunque no titularísimo, se lesionó con su selección. Dolencia muscular que le tuvo un mes y medio fuera. Cuando regresó, no es que le hubieran movido la silla de sitio, es que ya no encontró alguna en la que sentarse.
Titular ya no era, le tocaba ir arañando oportunidades en los minutos que tenía, algo que pareció arañar también su propia confianza. El talento de Almada pareció ir llenándose de polvo en el banquillo. Su técnica exquisita. Su capacidad para generar ventajas con pases filtrados. Sus cambios de ritmo. Sus combinaciones rápidas. Todo eso desapareció. A la vez que él mismo de los planes. Cuatro goles y dos asistencias ha sido su aportación en 1.659 minutos (39 partidos), el jugador número 17 en minutos de la plantilla, solo por delante de los que llegaron en enero (Lookman, Mendoza, Vargas), o se fueron (Gallagher, Raspadori, Galán), de a los que las lesiones no dejaron (Giménez), el segundo portero (Musso) y Lenglet.
Con contrato hasta 2030, fueron 25 millones los que costó. El club deberá plantearse el futuro con él. El Mundial puede ser un escaparate para que se pueda revalorizar y buscarle una buena venta, o una cesión en la que pueda brillar y recuperar confianza para volver a desarrollar su juego vertical y desequilibrante. Un vistazo a su participación en las eliminatorias del Atleti en la Champions cuenta con la crudeza de un espejo lo que supone hoy en el Atleti: apenas nada. Aunque, eso hay que decirlo y destacarlo, él se siga ofreciendo, pidiéndolo e intentándolo, pero quizá sea la falta de confianza que provoca que no le salga bien nada. Desde los dieciseisavos ante el Brujas hasta las semifinales ante el Arsenal jugó 34 minutos repartidos en dos partidos: 10 en la ida de cuartos ante el Barcelona y 24 ante los ingleses en Londres. El resto, nada, como su papel ahora en el equipo.
Un cero en todo el martes en El Sadar
Escalón a escalón, Almada llegó al piso. Con la Unidad B tampoco. El pasado martes formaba parte del once titular de Simeone pero fue cambiado al descanso por su nula participación en el Osasuna-Atlético. Pero nula de verdad. De no verle. De parecer que el equipo jugaba con uno menos. Almada en todo fue un 0 en El Sadar. 0 acciones en el área rival, 0 remates, 0 regates y 0 ocasiones creadas, como resumía Atletico Stats.


