11.000M€ por el Mundial
La FIFA aprueba los ingresos récord del ciclo mundialista que concluye en un mes con la fase final. Solo este año generará 7.700 millones de euros. Quiere crecer aún de 2027 a 2030.
Esto significa un 73% más que durante el Mundial de Qatar, que ya de por sí había crecido un 18% respecto al de Rusia. Se espera que para el nuevo ciclo 2027/2030 crezca aún más la cifra que genera el Mundial, entonces coincidiendo con el que organizarán España, Portugal y Marruecos. El objetivo, según se planteó al Congreso, es alcanzar los 12.000 millones.
La ampliación del torneo de 32 a 48 selecciones es el principal motivo del crecimiento, entre otras cosas porque los derechos televisivos han aumentado de forma paralela al número de partidos: de los 2.900 obtenidos en Qatar se pasa a los 3.600 actuales. La FIFA también ha llegado a acuerdos con Youtube y Tik Tok que suman al global.
‘Ticketing’
Sin embargo, el mayor impacto en la cuenta de resultados lo da la recaudación por venta de entradas generales y VIP. La FIFA estima sacar 2.500 millones en este concepto por los 800 de Qatar. El motivo de este crecimiento tiene que ver con el altísimo interés en un mercado caro como el norteamericano y el sistema de venta por demanda, algo que ha suscitado una gran polémica porque el precio para la final ha llegado a los 9.300 euros para aquellos que quieran asegurarse la localidad.
Este sistema de venta, muy habitual en EE UU, hace que los precios vayan bajando según se acerque el evento y si no se han vendido aún. En cualquier caso, para otros partidos se han podido encontrar tickets por precios mucho más razonables e incluso la FIFA puso entradas desde 50 dólares para aquellos hinchas que compraran el paquete que sigue a una selección, independientemente del partido.
Por último, en comercialización y esponsorización también se da un salto de gigante al alcanzar los 2.300 millones, bastantes más que los 1,5 de Qatar. La riqueza del mercado estadounidense y la apuesta por el torneo de varias firmas potentes ha dado la razón a FIFA y a Infantino en su apuesta por EE UU, México y Canadá como anfitriones de un Mundial que ya es el más lucrativo de la historia.


