10 beneficios comprobados de las nueces

Cada vez más entidades médicas destacan el valor nutricional de este alimento y su lugar dentro de una alimentación equilibrada

Infobae

Las nueces concentran una combinación única de grasas saludables, fibra y antioxidantes que tienen el potencial de transformar la salud desde el interior. Consideradas un “superalimento” por investigadores de la Mayo Clinic y la Clínica Cleveland, estas semillas en forma de cerebro ofrecen beneficios que superan el cuidado del corazón.


Desde proteger el cerebro y el sistema digestivo hasta reducir el riesgo de enfermedades crónicas, las nueces se consolidan como un aliado esencial para quienes buscan una vida más sana y activa. Incluir nueces en la dieta diaria aporta ventajas probadas para la salud, según ambas instituciones médicas.

Beneficios comprobados de las nueces para la salud

Infografía con una mano sosteniendo nueces y diez iconos que representan los beneficios de su consumo para la salud cardiovascular, cerebral, intestinal y ósea.
Una infografía detallada ilustra los diez beneficios comprobados de incluir nueces en la dieta diaria, abarcando desde la salud cardiovascular hasta la mejora de la función cerebral y ósea. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El consumo regular de nueces, respaldado por la Mayo Clinic y la Clínica Cleveland, aporta una serie de beneficios comprobados. Los siguientes diez puntos resumen los efectos positivos más sólidos identificados en entidades médicas:

  1. Salud del corazón y control del colesterol: Las nueces aportan ácidos grasos omega-3, principalmente ALA, que ayudan a reducir el colesterol total y el LDL, además de disminuir los triglicéridos. Su consumo puede bajar el colesterol total hasta un 3% y el LDL hasta un 4%, disminuyendo el riesgo cardíaco.
  2. Prevención de enfermedades cardiovasculares: Las personas que consumen nueces habitualmente presentan menor incidencia de infartos y enfermedad coronaria. El ALA y los antioxidantes mejoran la salud arterial, con beneficios adicionales para quienes tienen diabetes tipo 2.
  3. Reducción de la inflamación: Los polifenoles, la vitamina E y el magnesio de las nueces poseen efectos antioxidantes y antiinflamatorios, ayudando a limitar la inflamación crónica relacionada con enfermedades como la artritis y ciertos cánceres.
  4. Mejora de la función cerebral: La combinación de omega-3, polifenoles y vitamina E favorece la función cognitiva y la memoria, y puede asociarse a un menor riesgo de deterioro cerebral y demencia.
  5. Aporte de fibra y salud intestinal: La fibra de las nueces favorece el tránsito intestinal y promueve un microbioma intestinal saludable, lo que contribuye a reducir la inflamación digestiva.
  6. Reducción del riesgo de ciertos cánceres: Los antioxidantes y polifenoles presentes en las nueces se relacionan con menor incidencia de cáncer de mama, colon y próstata, al proteger las células del daño oxidativo.
  7. Control del peso corporal: A pesar de su aporte calórico, las nueces generan saciedad y ayudan a controlar el apetito, sin asociarse a un aumento de peso si se consumen en porciones adecuadas.
  8. Regulación de la glucosa y prevención de la diabetes tipo 2: Las nueces mejoran la sensibilidad a la insulina y estabilizan la glucosa en sangre, ayudando a prevenir la diabetes tipo 2.
  9. Aporte de nutrientes esenciales: Proveen hierro, magnesio, zinc, fósforo, proteínas vegetales y vitaminas del grupo B, fundamentales para la energía, la inmunidad y el funcionamiento muscular.
  10. Mejora de la salud ósea: El magnesio y fósforo presentes en las nueces contribuyen a mantener huesos y dientes fuertes, ayudando a prevenir la pérdida de densidad ósea.

Recomendaciones de ingesta y grupos de riesgo

Botana casera, nueces especiadas, frutos secos, mezcla de sabores, snack crujiente. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Consumir entre 28 y 30 gramos de nueces al día permite recibir beneficios nutricionales sin un aumento de peso significativo (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Mayo Clinic recomienda consumir entre 28 y 30 gramos de nueces al día, lo que equivale aproximadamente a 12-14 mitades. Esta cantidad permite aprovechar sus beneficios sin exceder el aporte calórico diario recomendado. Se aconseja elegir nueces crudas o tostadas sin sal, ya que las versiones procesadas suelen contener sodio añadido y grasas poco saludables.

Existen grupos que deben prestar especial atención antes de incorporar nueces a su dieta:

  • Personas con alergia a frutos secos: El consumo de nueces puede provocar reacciones graves, como la anafilaxia.
  • Niños pequeños: El riesgo de atragantamiento es elevado, por lo que se recomienda ofrecerlas molidas o en pasta.
  • Personas con enfermedad renal avanzada: El contenido en fósforo y potasio de las nueces puede ser problemático para quienes padecen insuficiencia renal.
  • Quienes siguen dietas bajas en grasas: Las nueces aportan grasas saludables necesarias, pero deben ajustarse las porciones para evitar excesos calóricos.

Para quienes tienen mayores necesidades energéticas, como deportistas y embarazadas, las nueces pueden ser una fuente adicional de energía y nutrientes, siempre en el contexto de una alimentación equilibrada.

Las nueces, originarias principalmente del árbol Juglans regia, aportan nutrientes clave como omega-3, magnesio, zinc y fibra. Su ausencia en la dieta no causa una deficiencia específica, pero limita el aporte de estos componentes, lo que puede traducirse en piel seca, debilidad muscular, mayor riesgo de infecciones y problemas digestivos.

Mujer joven sentada en una cama con sábanas blancas, vestida con camiseta gris y pantalones claros, agarrándose el abdomen con ambas manos.
La carencia de omega-3 y fibra asociada a la ausencia de nueces puede afectar la piel y la digestión (Imagen Ilustrativa Infobae)

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