Vivir (y remontar) sin Tchouameni
Sin el francés, sancionado para el Allianz, el técnico debe compensar su ausencia en un once en el que probablemente entrarán Bellingham y Militao tras sus buenos minutos.
PIERRE-PHILIPPE MARCOUMilitao será uno de los que entren. El otro, si no cambia mucho la película, será Bellingham. Ya sonó raro que se quedase en el banquillo en la ida, pero justificado por una cierta inactividad prolongada y porque el centro del campo venía rindiendo bien desde la entrada en el once de Thiago Pitarch. Hacía falta que el propio Jude hiciese su parte y generase dudas a Arbeloa con su juego, y así fue ante el Bayern. Salió enchufado, en un contexto de partido que le beneficia bastante, y generó mucho peligro al galope. Justo lo que le hace falta al Madrid en Múnich.
Esas dos novedades están cantadas. La gran duda es saber cómo va Arbeloa a suplir lo que le aporta Tchouameni en el centro del campo, sobre todo sin balón. La lógica invita a pensar en Camavinga como sustituto natural, aunque no sea ese tipo de jugador. Ancelotti ya lo hizo así para la final de la Champions 2024 ante el Dortmund, con buen resultado.
Ana BeltranPero, repetimos, Camavinga no es un jugador posicional, sino un interior anárquico capaz de generar desequilibrios entre líneas. La derrota en Mallorca fue un buen ejemplo de ello: el gol de Morlanes vino por una desatención suya desde el centro del campo, una marca perdida y luego no recuperada, con un punto de desidia. Camavinga puede hacer el papel, pero no ofrece grandes garantías ante un ataque tan dinámico como el del Bayern.
Otra opción pasa por sacar a Valverde de la derecha para devolverse al doble pivote, junto a Thiago, y así hacer que Bellingham entre en una de las bandas, con Güler en la otra. El uruguayo está dando su mejor nivel pegado a la cal, pero es cierto que el de Múnich será un partido de aguantar posicionalmente y luego desplegarse y para ello puede sentirse incluso más libre si juega más centrado, con sitio para correr y para mover el balón. Con Valverde, el esfuerzo defensivo como jugador posicional estaría asegurado.
Camavinga, Valverde... o un central
Son las dos principales alternativas de Arbeloa para salir adelante en el Allianz sin Tchouameni. Incluso podría combinarlas, formar en el medio con Valverde y Camavinga y en ese caso el sacrificado sería Thiago, cuyo partido en el Bernabéu no fue bueno. Y como opciones ‘new age’, meter a algún central a tareas de mediocentro para aprovechar la contundencia de un defensor en el puesto.
No es un disparate, se ha hecho varias veces en el pasado: Mourinho lo hizo con Pepe y Ancelotti, con Ramos. En el caso del Madrid, dos serían los candidatos: Huijsen y Alaba. Pero es una opción con pocos visos de suceder. O no, quién sabe. Mientras usted lee esto, Arbeloa le da vueltas a cómo vivir, e incluso remontar, sin Tchouameni.


