Un exdirector de la CIA pide la destitución de Trump: “La enmienda 25 se pensó para él”
John Brennan asegura que el presidente de Estados Unidos está “claramente desequilibrado” tras sus amenazas contra Irán.
El exdirector de la CIA John Brennan ha pedido públicamente la destitución del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al considerar que no está en condiciones de ejercer el cargo. Sus declaraciones se producen en medio de una creciente tensión internacional tras las amenazas del mandatario contra Irán.
En una entrevista televisiva, Brennan afirmó que “la enmienda 25 fue redactada pensando en Donald Trump” y sostuvo que el presidente “está claramente desequilibrado”, en referencia a sus recientes mensajes sobre una posible destrucción de la civilización iraní.
¿Qué es la enmienda 25?
La Vigésima Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, aprobada en 1967, permite destituir a un presidente si el vicepresidente y la mayoría del gabinete consideran que no puede ejercer sus funciones.
Brennan defendió que este mecanismo debería activarse ante lo que considera un comportamiento peligroso por parte del presidente, especialmente teniendo en cuenta que dispone del control del arsenal militar estadounidense.
Sus declaraciones llegan después de que Trump advirtiera el pasado 7 de abril que “toda la civilización iraní morirá esta noche” si el régimen no cumplía con sus exigencias, una afirmación que ha generado inquietud tanto en el ámbito político como en el internacional.
Más presiones políticas
Las palabras de Brennan se suman a las de más de 70 legisladores demócratas que, según medios estadounidenses, han pedido la aplicación de la enmienda. Sin embargo, las posibilidades de que prospere son muy reducidas.
El proceso depende del vicepresidente, JD Vance, y del propio gabinete, que hasta ahora han mantenido su respaldo al presidente.
Además, el contexto político complica aún más cualquier intento de destitución. El propio Brennan está siendo investigado por el Departamento de Justicia en una causa impulsada durante la Casa Blanca, dentro de una ofensiva contra antiguos responsables de seguridad nacional, a quienes Trump considera sus enemigos.
Pese a ello, el exdirector de la CIA insiste en que el debate no debería centrarse en la viabilidad política, sino en los riesgos que, a su juicio, supone mantener a Trump al frente del Ejecutivo en un momento de alta tensión internacional.


