Tras el parón, el caos total: tres pinchazos seguidos para dejar al Madrid al borde del abismo
El equipo estaba lanzado antes de los compromisos internacionales... y se ha caído tras el regreso de la competición
JUAN IGNACIO GARCÍA-OCHOA, Marca
Tras el parón de selecciones, el Real Madrid
ha sufrido un desplome tan inesperado como preocupante. Lo que antes
era una dinámica ascendente, con cinco victorias consecutivas que habían
reenganchado al equipo tanto en Liga como en Champions, se ha
convertido en un escenario desolador: tres pinchazos seguidos (Mallorca, Bayern y Girona) que le dejan prácticamente sin opciones en el campeonato doméstico y al borde del abismo en Europa.
Arbeloa y
los jugadores ya habían advertido que el parón llegaba en mal momento,
que cortaba su mejor racha del curso, y los peores presagios se han
cumplido. El equipo ha perdido ritmo, confianza y, sobre todo, solidez.
Donde antes parecía haber contundencia -mostrada sobre todo en la
eliminatoria ante el City y en el derbi-, ahora hay un mar de dudas. Y
donde había pegada, sobre todo en Vinicius con Kylian lesionado, ahora falta claridad. El Madrid se ha caído justo cuando la temporada entraba en su tramo decisivo.
La consecuencia es clara y es que LaLiga se ha escapado y la Champions pende de un hilo. Este
miércoles, el conjunto blanco visita Múnich aferrándose al sueño de una
remontada que, a día de hoy, parece más un acto de fe que una
posibilidad sustentada en argumentos futbolísticos. Las sensaciones no
invitan al optimismo tras una temporada marcada por la irregularidad y
un rendimiento muy por debajo de lo esperado.
El
equipo afronta el partido más importante del curso con más dudas que
certezas. Y con la sensación de que, si no obra un milagro en Múnich, el
15 de abril puede convertirse en la fecha que marque el final de la
temporada. Un adiós prematuro y doloroso para un equipo que, hace apenas
unas semanas, parecía haber encontrado el camino de la mano de Arbeloa.