“Si yo fuera el presidente de la Federación, me tendría en cuenta”

Antonio Conte dejó claras afirmaciones a la prensa, tras ser interrogado al respecto de volver al mando de la Selección italiana en la próxima etapa del calcio.

Sabrina Uccello
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Houston, tenemos un problema. ¿A quién llamamos para solucionarlo y por qué justamente a Antonio Conte? En los días posteriores a la derrota de Italia en la repesca para Mundial de 2026, que marcó la tercera ausencia consecutiva de la Azzurra en la Copa del Mundo, se barajan nombres de posibles entrenadores para reemplazar a Rino Gattuso, quien dio un paso atrás, junto con el presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Gabriele Gravina.

La búsqueda del nuevo seleccionador apenas ha comenzado, pero la mayoría de los técnicos consultados sobre su candidatura han hecho caso omiso o han dado respuestas diplomáticas. Simone Inzaghi se marchó antes de tiempo, afirmando estar contento en Arabia Saudí; Gian Piero Gasperini declaró que espera quedarse en la Roma, y Massimiliano Allegri aseguró que nunca se lo planteó antes.

Sin embargo, Antonio Conte, al ser preguntado sobre el tema tras la victoria del Nápoles sobre el Milan, que distanció a los rossoneri en la tabla general y reavivó la lucha de los azzurri con el equipo de Chivu por el título de liga, dio un paso al frente y, sin falsa modestia, dijo: “Es justo que mi nombre figure en esa lista. Si yo fuera el presidente de la Federación, me tendría en cuenta, junto con otros: por muchas razones, incluiría a Conte. Ya he estado en el banquillo de Italia. Conozco el ambiente; fui seleccionador durante dos años. Sin embargo, ya saben cuál es mi situación contractual, y al final de la temporada me reuniré de nuevo con el presidente y veremos”.

De la serie: ¿Por qué sorprenderse? Al fin y al cabo, ¿Quién mejor que él? En efecto, Antonio Conte no se equivoca del todo. El entrenador que ostenta el récord de cinco reconocimientos de “banquillo de oro” puede estar interpretando el destino. De hecho, en 2014 fue él mismo quien sustituyó a Cesare Prandelli, que dimitió tras la eliminación de Italia del Mundial de Brasil, junto con el entonces presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Giancarlo Abete. El Mundial de ese año fue el último de Italia, y casi se siente como un reencuentro, con una misión similar. De hecho, en aquel entonces, Antonio Conte fue nombrado seleccionador, pero también se le asignó el rol de coordinador de las categorías inferiores, en sustitución de Arrigo Sacchi, como parte de un proyecto más amplio para revitalizar la Selección nacional y el fútbol italiano en su totalidad.

Qué amargura, se podría decir. Han pasado doce años y volvemos al punto de partida. Tras dos años en el cargo, Antonio Conte logró clasificar a Italia para la Eurocopa 2016, donde derrotaron a la campeona España, pero fueron eliminados en cuartos de final por Alemania en la tanda de penaltis. Al día siguiente de ese resultado, como ya se había anunciado, Conte dejó Italia para fichar por el Chelsea.

De todos modos, el entrenador está actualmente vinculado al Nápoles por un contrato hasta junio de 2027 y es el técnico mejor pagado de Italia, con un salario de 8 millones de euros anuales. Su vínculo con la ciudad y el club es sólido, pero desde Los Ángeles, donde se encontraba ocupado con el estreno en Estados Unidos de “Ag4in”, un documental dedicado al cuarto scudetto del Nápoles en 2025, en el Egyptian Theatre de Hollywood, el presidente del conjunto, Aurelio De Laurentiis, hizo declaraciones claras a ‘CalcioNapoli24’ sobre Conte y la Selección nacional: “¿Lo dejaría ir si me lo pidiera? Creo que diría que sí, pero es inteligente y, sin un interlocutor serio, le resultaría difícil aceptar de liderar una estructura desorganizada”.

En resumen, una cosa a la vez: primero terminará la temporada de la Serie A, luego se descubrirá al nuevo presidente de la FIGC el 22 de junio, y después se elegirá al entrenador y ahí Antonio Conte es candidato.

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