Qué es el “efecto overview”, el cambio mental que viven los astronautas al volver del espacio

Observar la Tierra desde la órbita lunar provoca un cambio profundo. Tres especialistas le explican a Infobae cómo esta experiencia redefine la percepción y las prioridades tras el regreso

Infobae

La misión Artemis II de la NASA orbitó la Luna con la cápsula Orión durante más de nueve días, un hecho que no ocurría desde 1972, y amerizó en la Tierra el 10 de abril de 2026, marcando el inicio de una nueva fase en la carrera espacial. La expedición reavivó el interés mundial por la exploración lunar y es parte de nuevos proyectos, que incluyen a futuro el alunizaje y la construcción de una base en nuestro satélite.


Además de los efectos de la falta de gravedad en el cuerpo, muchos astronautas han relatado un fenómeno especial en su estadía espacial: el overview effect o efecto perspectiva. Se trata de una transformación interior causada por contemplar la Tierra desde el espacio, lo que ha redefinido su visión del planeta y motivado a realizar acciones concretas para protegerlo y conectar a la humanidad. Y esa experiencia volvió a surgir en el Artemis II, con los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Jeremy Hansen y Christina Koch.

Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, tras volver a la Tierra (REUTERS/Lexi Parra)
Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, tras volver a la Tierra (REUTERS/Lexi Parra)

“El efecto perspectiva se produce cuando mirás a través de la cúpula y ves la Tierra tal como existe con todo el universo de fondo. Ves la delgada línea azul de la atmósfera, y luego, cuando estás en el lado oscuro de la Tierra, ves una línea verde muy delgada que te indica dónde está la atmósfera. Te das cuenta de que todas las personas que conocés están sustentadas dentro de esa línea verde y todo lo que está fuera es completamente inhóspito. No ves fronteras, no ves divisiones religiosas, no ves límites políticos. Solo ves la Tierra y te das cuenta de que somos mucho más parecidos que diferentes”, describió anteriormente Koch sobre su experiencia en la Estación Espacial Internacional, según la NASA.

Su compañero de misión en el Artemis II, el astronauta de la NASA Victor Glover, introdujo la noción del sea level effect, al regresar a la Tierra y observarla de nuevo al nivel del mar: “Cuando volvés al nivel del mar, tenés que elegir”, explicó. “¿Vas a intentar vivir tu vida de una manera diferente? ¿Vas a optar realmente por formar parte de esta comunidad terrestre?”, se preguntó.

Qué es el efecto perspectiva

El “efecto overview” describe el cambio mental que experimentan los astronautas al ver la Tierra desde el espacio (NASA/Handout vía REUTERS)
El “efecto overview” describe el cambio mental que experimentan los astronautas al ver la Tierra desde el espacio (NASA/Handout vía REUTERS)

En diálogo con Infobae, el doctor Claudio Waisburg, neurocientífico y director del Instituto SOMA, explicó que lo que vieron los astronautas los ha marcado para siempre y no son los primeros en experimentarlo.

"Michael Collins, astronauta del Apolo 11, escribió en su autobiografía que creía firmemente que si los líderes políticos del mundo pudieran ver el planeta desde lejos, su perspectiva cambiaría de manera fundamental. Décadas después, la ciencia le está dando la razón", recordó.

En ese sentido, el doctor comentó que el efecto perspectiva fue tratado durante muchos años “casi como una anécdota poética de los astronautas, y hoy es objeto de investigación seria en neurociencia, psicología y medicina espacial".

“El overview effect describe la transformación cognitiva y emocional que experimentan los astronautas al contemplar la Tierra desde el espacio. La experiencia genera asombro, trascendencia y una conciencia aguda de interconexión. Las preocupaciones cotidianas se disuelven. El sentido de pertenencia a algo más grande que uno mismo se vuelve abrumador“, agregó.

El comandante de Artemis II, Reid Wiseman, mira la Tierra desde la nave Orión (NASA/ Reuters)
El comandante de Artemis II, Reid Wiseman, mira la Tierra desde la nave Orión (NASA/ Reuters)

Según Diego Golombek, investigador del Conicet, “ver el famoso Gaia, el planeta como un organismo vivo, cambia la perspectiva". El biólogo y especialista en cronobiología dijo que para entender un problema hay que salir del mismo y verlo desde lejos. Incluso, comentó, muchos astronautas cuando vuelven de un viaje en el espacio se convierten en ambientalistas porque entienden que “el planeta es un todo y el haberlo visto desde el espacio cambia completamente la perspectiva”.

Para Diego Bagú, astrónomo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y director de Aire Libre Secundario, no es trivial el observar nuestro planeta a la distancia.

El experto señaló que la absoluta lejanía y soledad, todo en un único ámbito, acompañado del peligro implícito en un viaje espacial, impacta profundamente en la mente de un ser humano.

“Nuestra psiquis ha evolucionado para vivir en un contexto absolutamente diferente al que encontramos en el espacio exterior. Es por ello que debemos continuar investigando en gran manera el impacto mental y emocional en el ser humano al momento de viajar por el espacio, particularmente en un contexto en el cual nos adentramos en una nueva era espacial, la que nos llevará a establecernos en otros mundos, como la Luna y Marte", reflexionó Bagú.

El testimonio de los astronautas

Un astronauta con traje blanco flota dentro de una estación espacial, mirando una pantalla con gráficos. Por la ventana se ven la Tierra y la Luna o Marte.
"Ver la Tierra desde el espacio es una experiencia que te cambia para siempre", afirmó la NASA (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tripulantes retirados y actuales de la Estación Espacial Internacional han subrayado el impacto del “overview effect” en su vida y pensamiento.

El fenómeno, acuñado en 1987 por el filósofo y escritor Frank White, induce a una profunda conciencia de unidad y fragilidad planetaria.

Bob Behnken, ex astronauta de la NASA, señaló: “Se ve que es un solo planeta con una atmósfera compartida. Es nuestro lugar común en este universo”. Mencionó que esta perspectiva fomenta la solidaridad ante desafíos globales, como la pandemia o crisis nacionales, al asumir que “enfrentamos todo juntos”.

Algunos astronautas transforman esta vivencia en acción. Mike Foreman, astronauta retirado, afirmó que el “overview effect” convierte a sus protagonistas en ecologistas: “Si no lo eres antes de ir al espacio, al menos lo eres en parte cuando regresas. Al ver lo fina que es esa atmósfera, esa capa protectora, pensás ’debemos cuidar esto porque desde el espacio parece muy frágil’”.

Un valiente astronauta de la NASA flota en el espacio mientras realiza una delicada reparación en la Estación Espacial Internacional. (Imagen ilustrativa Infobae)
El efecto perspectiva es un término acuñado en 1987 por el filósofo espacial y autor Frank White (Imagen ilustrativa Infobae)

La interacción con la cúpula, dotada de siete ventanas que miran a la Tierra, es descripta por astronautas como T.J. Creamer de forma contundente. “En ese instante, cuando te abruma esa vista y tus ojos solo ven la belleza de la Tierra, cada miembro de la tripulación que llevé para esa exposición, lloró. Es impactante. Hace latir el alma. Deja sin aliento”, narró Creamer.

La visión panorámica de la Tierra resulta así, para astronautas de ayer y hoy, el motor de una nueva conciencia humana en la era de la exploración espacial. Por lo menos así los expresó Christina Koch, la primera mujer de la historia en viajar a la Luna, cuando volvió a fijar la vista en el resplandeciente planeta azul: “Exploraremos. Construiremos naves. Volveremos. Construiremos puestos científicos. Inspiraremos, pero, en última instancia, siempre elegiremos la Tierra. Siempre nos elegiremos los unos a los otros”.

La salud de los astronautas

Un viaje de 10 días, como el de Artemis II, no afectó en gran medida el cuerpo físico de los astronautas (EFE/NASA)
Un viaje de 10 días, como el de Artemis II, no afectó en gran medida el cuerpo físico de los astronautas (EFE/NASA)

Según Bagú, el ámbito natural del ser humano es el terrestre. “La gravedad de nuestro planeta, su atmósfera, sus mares y océanos, valles, praderas y montañas, es lo que conocemos y en donde la evolución del sapiens cobró forma a lo largo de 200.000 años de evolución. Y si bien el espacio exterior y la aventura del vuelo espacial tiene ribetes de extraordinaria y maravillosa, no menos cierto es que no se trata en absoluto de un ambiente amistoso. Todo lo contrario. Por fuera de nuestra atmósfera, el ambiente en el que nos encontramos es altamente nocivo“.

Y explicó que en términos físicos, la falta de gravedad principalmente afecta los tejidos musculares y óseos. "Perdemos tonicidad y volumen en nuestros músculos como así también se produce un proceso de osteoporosis relativamente acelerado en comparación con el ocurrido aquí en nuestro planeta", indicó.

Sin embargo, señaló que en un viaje de 10 días como el de Artemis II no afectó en gran medida el cuerpo físico de los astronautas.

“El impacto principal fue psicológico. Contemplar el mundo al que uno pertenece —donde se encuentran todas las personas que existen y han existido— desde una pequeña semiesfera en la oscuridad absoluta, mientras se orbita un planeta ajeno, genera una variedad de emociones. Tras años de preparación para cumplir con los objetivos de la misión, los astronautas enfrentan una intensa combinación de sentimientos y análisis. Lo más relevante será cuando ellos mismos puedan relatar y compartir esa experiencia”, indicó el astrónomo.

Qué pasa en el cerebro de los astronautas cuando están en el espacio

Astronauta mujer de perfil con casco y traje espacial, cerebro anatómico superpuesto y fondo oscuro.
El cerebro humano se reorganiza al observar la Tierra desde el espacio, activando circuitos de empatía y autotrascendencia, indicó Waisburg (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para el doctor Waisburg, el efecto overview no es una casualidad ni una metáfora, sino que posee una base neurológica concreta.

“El cerebro humano está preparado para procesar el entorno inmediato. Cuando ese entorno se transforma de forma radical —como al observar la Tierra completa desde el espacio—, el sistema nervioso debe reorganizarse para integrar una perspectiva para la que no fue programado evolutivamente”, explicó Waisburg. Añadió que “esa reorganización activa circuitos relacionados con la empatía, la autotrascendencia y lo que en neurociencia se denomina default mode network, la red neuronal implicada cuando reflexionamos sobre nosotros mismos en relación con los demás y el entorno”.

Y agregó: “Ese reencuadre radical —ver el planeta como una unidad frágil, en vez de solo como el escenario de conflictos diarios— produce efectos medibles. Estudios publicados por la NASA demuestran que los astronautas regresan con mayor empatía, una mayor gratitud y una perspectiva más global sobre los problemas humanos. No se trata de una impresión subjetiva, sino de neuroplasticidad en acción”, subrayó el médico..

Waisburg explicó que, a mayor distancia de la Tierra, el contraste perceptual y emocional se intensifica. Ver el planeta como un punto luminoso en la oscuridad, en lugar de como algo que ocupa toda la ventana, potencia la sensación de pequeñez y pertenencia al mismo tiempo. Según el especialista, el cerebro procesa esa paradoja —sentirse insignificante y, a la vez, parte de algo inmenso— de un modo que deja una huella duradera.

Otros cambios que vive el cerebro en el espacio

Los cuatro astronautas de Artemis II en una de las fotos que sacaron desde el espacio (NASA/Handout via REUTERS)
Los cuatro astronautas de Artemis II en una de las fotos que sacaron desde el espacio (NASA/Handout via REUTERS)

El efecto perspectiva no es el único fenómeno que transforma a los astronautas. “La neurociencia espacial documenta una serie de cambios físicos y cognitivos que ocurren en paralelo", señaló Waisburg.

  • El cerebro literalmente cambia de forma. El estudio NeuroMapping de la NASA encontró aumentos sustanciales en el volumen cerebral que se incrementan con la duración de la misión. “La ausencia de gravedad provoca que los fluidos corporales se desplacen hacia la cabeza. Eso modifica la presión intracraneal y puede alterar la estructura del tejido cerebral y del globo ocular”, explicó Waisburg. “Este trastorno, conocido como SANS (Spaceflight-Associated Neuro-ocular Syndrome), puede comprometer la visión a largo plazo y es uno de los grandes desafíos médicos para misiones a Marte", señaló el doctor.
  • La conectividad neuronal se reorganiza. Investigaciones derivadas de NeuroMapping identificaron cambios significativos en la conectividad cerebral, aunque sin afectar la memoria de trabajo espacial. Los mismos estudios advierten que los intervalos de menos de tres años entre misiones podrían ser insuficientes para una recuperación completa, según el médico.
  • La toma de decisiones bajo presión se complica. “La investigación Comm Delay Assessment estudió cómo los retrasos en las comunicaciones con la Tierra —de hasta 30 minutos de ida y vuelta desde Marte— afectan la capacidad de respuesta ante emergencias. “El cerebro humano no está preparado para tomar decisiones críticas en soledad prolongada”, dijo el experto. “Necesita retroalimentación social. Cuando esa retroalimentación se corta o se demora, los circuitos de regulación emocional se sobrecargan.”

Un fenómeno que también ocurre bajo el mar

buzo nadando, scuba diver, patas de rana, tanques de oxígeno, exploración oceanográfica, profundidades del mar  - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Un estudio sobre el 'efecto de visión inferior' reveló cambios emocionales y cognitivos en acuanautas tras vivir semanas bajo el océano semejantes al efecto perspectiva de los astronautas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo más sorprendente de la última investigación sobre el overview effect es que no hace falta llegar al espacio para experimentar algo similar, explicó Waisburg. “Un estudio publicado en enero de 2026 en la revista Environment & Behavior por investigadores de la Universidad Northeastern documentó lo que denominaron “efecto de visión inferior”: el equivalente submarino del fenómeno astronáutico", indicó.

Los acuanautas —personas que viven semanas en hábitats sumergidos mediante buceo de saturación, como los de la Base Aquarius en los Cayos de Florida— describieron experiencias casi idénticas en su estructura emocional: asombro, gratitud, autotrascendencia y un compromiso reforzado con la conservación del entorno. El 70% reportó mayor gratitud tras la experiencia; el 64% incrementó su compromiso ambiental; y el 79% señaló que la ausencia de presión temporal fue clave para profundizar su conexión con el ecosistema marino.

“Esto es neurológicamente muy coherente. Lo que producen ambas experiencias —el espacio y el fondo del mar— es una ruptura radical con el entorno habitual y una inmersión total en un ambiente que el cerebro percibe como ajeno y asombroso al mismo tiempo. Eso activa los mismos circuitos: los de la atención plena, los de la empatía y los de la autotrascendencia“, afirmó Waisburg.

La diferencia clave, apunta el estudio de Northeastern, es que los astronautas experimentan una conexión con el planeta como totalidad, mientras que los acuanautas desarrollan un vínculo íntimo con el ecosistema inmediato. “Son dos escalas del mismo fenómeno. En un caso, el cerebro ve el todo desde afuera. En el otro, se convierte en parte de un fragmento vivo del todo”, , resumió Waisburg.

Lo que el espacio enseña sobre ser humano

Desde el inicio de los viajes espaciales, contemplar la Tierra ha desencadenado en los astronautas una serie de emociones y procesos psicológicos únicos que hoy estudia la neurociencia espacial (NASA/Handout vía REUTERS)
Desde el inicio de los viajes espaciales, contemplar la Tierra ha desencadenado en los astronautas una serie de emociones y procesos psicológicos únicos que hoy estudia la neurociencia espacial (NASA/Handout vía REUTERS)

Para Bagú, el viaje espacial representa la aventura más extraordinaria de la historia. Considera que implica adentrarse en una nueva era para la humanidad, alejándose del hábitat natural para iniciar un camino lleno de experiencias inéditas, desafíos, grandes riesgos y conquistas significativas. Según su mirada, comienza la etapa en la que la especie humana se convertirá, literalmente, en una civilización interplanetaria.

Waisburg, por su parte, sostiene que el espacio le devuelve al cerebro una perspectiva que la vida cotidiana tiende a ocultar: la capacidad de situar las cosas en su contexto real. Al observar la Tierra desde fuera, el sistema nervioso comprende —de manera concreta y no solo conceptual— que las fronteras, los partidos políticos y los conflictos recientes son construcciones sobre una roca brillante que flota en la nada. Esto no elimina los problemas, pero sí los redefine.

El especialista concluyó que esta perspectiva tiene implicaciones mucho más amplias que el ámbito astronáutico. En una época marcada por la fragmentación, la polarización y la pérdida del sentido de lo común, la neurociencia espacial revela que 

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