Los científicos coinciden: “La adicción a los vídeos cortos puede reducir el autocontrol”
Además, el comportamiento sedentario mentalmente pasivo puede aumentar el riesgo de demencia.
El estudio pone en valor la actividad cognitiva, tan importante como puede ser la actividad física para la salud de las personas.
“Los videos cortos, al ser autoestimulantes y ricos en contenido, captan la atención con un mínimo esfuerzo psicológico. El consumo prolongado de dicho contenido puede activar principalmente las regiones corticales de orden inferior, como las asociadas con el procesamiento emocional, y suprimir la actividad en áreas de orden superior responsables del autocontrol y la atención”, señala el estudio.
Por lo general, un estilo de vida sedentario está asociado a una peor condición física, pero lo que hacemos mientras estamos sentados también afecta a la salud. Otro estudio, publicado en la American Journal of Preventive Medicine (AJPM, por sus siglas en inglés), investigó la relación que guarda el comportamiento sedentario pasivo, como ver la televisión u otras pantallas.
Este segundo estudio concluyó que el comportamiento sedentario mentalmente pasivo puede aumentar el riesgo de demencia.
“Reemplazar una hora de sedentarismo mentalmente pasivo por una hora de sedentarismo mentalmente activo (como leer, hacer rompecabezas, trabajar con el ordenador…) se asoció con una reducción de aproximadamente el 7% en el riesgo de demencia”, explica a CNN Leana Wen, médica de urgencias y profesora clínica asociada en la Universidad George Washington.
“El cerebro se beneficia al ser desafiado. La actividad cognitiva ayuda a mantener las conexiones neuronales y puede favorecer lo que se denomina reserva cognitiva, que es la capacidad del cerebro para adaptarse y compensar los cambios a lo largo del tiempo. Cuando las personas dedican largos periodos a actividades que requieren muy poco esfuerzo mental, es posible que esas vías neuronales no se estimulen de la misma manera. Con el paso de los meses y los años, esa falta de actividad podría contribuir al deterioro de la memoria y el pensamiento”, señala la experta.
“La clave parece estar en elegir pasatiempos que requieran pensamiento activo. Puede ser algo tan sencillo como leer un libro, hacer un crucigrama, jugar un juego de estrategia, hablar con un amigo o aprender una nueva habilidad”, zanja Wen.


