Lo clásico es que gane Independiente
El Rojo jugó mal pero volvió a quedarse con el duelo de Avellaneda complicando aún más los recortes y análisis inexplicables que intentan achicar una diferencia cada vez más grande.
Siempre fueron así los vecinos, algo extraños. Si hasta a veces gritan nuestros goles, cada tanto salen a decir que ahora sí, que todo cambió e incluso que llegan a los duelos confiados y sin temor pero... Tal es así que se marearon hasta ellos. Adrián Martinez, probablemente el mejor delantero de Racing de los últimos 50 años, quedó humillado por creer que les sobra para hacerse los vivos en un barrio en el que no mandaron nunca. Sólo el histórico pavor que sienten en el lado blanquiceleste puede explicar que un goleador de la talla de Maravilla pueda terminar así, recibiendo el bullying de los rivales que lo abrazaban y le agradecían su error. Es que Independiente no le ganó a Racing con la camiseta, ellos lo perdieron con la suya. Porque el Rojo jugó mal y viene sufriendo mucho en los últimos tiempos pero una vez más se agradece la racingueada.
Realmente no tengo tanto para destacar de los jugadores del Rojo, más allá de algunos chispazos en ataque en combinaciones de Santiago Montiel y su tocayo Arias. El buen ingreso de Mateo Perez Curci, la entrega de Iván Marcone y lógicamente el olfato goleador de un encendido Gabriel Ávalos. El paraguayo tuvo su jornada diabólica en la parte feliz de Avellaneda y es merecido y justo para él dentro de un equipo que hizo poco pero se llevó mucho. Si hasta el propio Gustavo Quinteros dijo que "Nos tocó ligar esta vez".
Claro, el entrenador es alguien relativamente nuevo en estos pagos y no sabe que esto no se explica con suerte. Tal vez no sabe que en la vereda opuesta no pueden ni comer una pizza napolitana sin que el color del tomate los altere.
Porque hay que destacar que el vecino ha crecido y mejorado en muchos aspectos. Hoy uno los ve competir mejor, tienen buenos planteles con grandes apellidos (aunque algunos los esconden para evitar traumas), siendo otra vez un club y que además está ordenado y que hasta ha logrado romper un poquito el estigma perdedor que arrastran desde siempre con alguna conquista. Es más, esta semana que comienza debutan por Copa Sudamericana, ideal para cambiar el chip, lastima que justo les toca arrancar contra un equipo que se llama Independiente. Pero bueno.
Mientras de nuestro lado venimos golpeados, faltos de confianza, con equipos que no están a la altura y dirigentes que dan casi tanta vergüenza como discutir si te llevan 20 o 23 partidos en el historial. Sin embargo otra vez la historia es nuestra porque no alcanzan los rezos, los proverbios y la fe. No se le puede pedir nada a dios cuando vos sos hijo del diablo.


