Julián Álvarez, objetivo sin locuras
El delantero argentino del Atlético de Madrid es el favorito de la dirección deportiva del Barcelona, pero la entidad no se gastará lo que no tiene.
El delantero del Atlético que se va a ver las caras con el conjunto catalán tres veces en dos semanas es un objetivo, pero el mensaje que se transmite desde Barcelona es el de que no se va a realizar ninguna locura por la ‘Araña’.
La cláusula de rescisión del argentino, que tiene una oferta de renovación de su club sobre la mesa, es de 500 millones y el Atlético no lo dejaría marchar por menos de 100, una cifra que el Barcelona no está dispuesto a desembolsar. Primero porque la situación económica del club no está para estas alegrías y segundo porque ya en campaña electoral, Joan Laporta dejó muy claro los límites del Barça cuando le preguntaron en la Cadena SER por esa posible operación.
“Julián es un gran jugador, que dicen que funcionaria en el sistema del Barça. No es un jugador para hacer saltar la banca. Primero, él debería mostrar su voluntad para venir, y que fuera a un precio renovable. De momento tenemos a Lewandowski y Ferran. No es incompatible que venga otro, pero ya se verá, Deco está trabajando en ello” dijo el presidente que también ha dejado claro que si fuera por él le ofrecería un año más de contrato a Lewandowski por todo lo que ha dado al conjunto blaugrana.
Julián ya estuvo muy cerca del Barcelona cuando militaba en el Manchester City, pero entonces el equipo catalán no tenía ni el dinero ni el Fair-Play financiero necesario para incorporarle a sus filas y acabó en el Atlético.
Desde Argentina son muchos los rumores que señalan que la ilusión del futbolista es la de jugar en el Spotify Camp Nou de blaugrana y con esa premisa juega el Barcelona esperando un gesto del jugador, que siempre se ha mantenido prudente en sus declaraciones cuando le preguntan por su futuro.
En el Barça apuntan fuera de micrófono que lo máximo que le podrían ofrecer al Atlético de Madrid por un traspaso del punta argentino serían 50 millones y que se podría completar el pago con algún jugador. De momento, en Can Barça reina la tranquilidad a la espera de un gesto que pueda acelerar los acontecimientos, pero lo que es real es que el argentino será el gran peligro para los de Flick en las próximas dos semanas.


