Juicio por Maradona: impactantes declaraciones sobre la falta de equipamiento médico en su internación
Testimonios clave que complican a los acusados describieron con fuertes detalles las condiciones precarias que rodeaban la atención domiciliaria del ídolo.
El primero en brindar testimonio fue el oficial Lucas Farías, quien llegó al barrio tras un aviso de descompensación. “Yo ese día estaba de servicio en mi despacho y mi jefe directo, el comisario mayor Borge, me dice que había sucedido algo en el barrio donde se estaba alojando el señor Maradona...”, relató. El agente describió un contexto caótico, con varias ambulancias y señales de gravedad desde el ingreso.
Al entrar a la vivienda, el efectivo se encontró con familiares y una escena impactante. “Lo primero que se ve es un cuerpo que no reaccionaba, que estaba tapado y extremadamente hinchado”, afirmó. También detalló una habitación sin elementos médicos complejos, con presencia de medicación, sueros y objetos personales.
Además, aportó datos sobre el entorno del lugar. “Había un sanguche de miga arriba del escritorio, y el lugar estaba lleno de ropa deportiva... Nada más de uso médico”, explicó. La descripción reforzó la idea de un espacio que no parecía preparado para una internación domiciliaria.
Luego declaró Cristian Méndez, responsable de la Policía Científica bonaerense en ese momento. Su equipo realizó el relevamiento fotográfico del lugar y del cuerpo, siguiendo los protocolos habituales para este tipo de casos. “El cuerpo de la víctima estaba en la cama... había algunas botellas de agua mineral, medicación, pero nada más”, indicó.
El tramo más contundente llegó con el testimonio del doctor Juan Carlos Pinto, quien asistió al domicilio tras un llamado de urgencia. “El paciente ya estaba muerto, no tenía pulso ni latidos del corazón”,sostuvo. Describió un cuadro avanzado, con signos evidentes de fallecimiento desde horas antes de su arribo.
El médico también explicó el estado físico del exfutbolista: “Era como un globo”, dijo, al referirse a la hinchazón generalizada. Detalló la presencia de ascitis y obesidad, y aclaró que ese cuadro se desarrolla con el paso de los días, lo que podría haber sido detectable previamente.
Por último, dejó una de las frases más resonantes de la jornada: “En la casa no había desfibrilador, respirador, oxígeno, no había nada...”, remarcó desde su pericia médica complicando aún más la situación de los acusados.


