Generación de Italia 2006: de héroes a villanos

La selección italiana se quedó fuera del Mundial 2026. Gattuso es el último estandarte de los héroes campeones del 2006 que no han conseguido trasladar su éxito como futbolistas a los banquillos.

Pablo Almohalla
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La Italia campeona del mundo en 2006 fue la culminación de una generación irrepetible de futbolistas. Aquel combinado contaba con estrellas en cada una de sus líneas. Cannavaro y Buffon, símbolos de una defensa inquebrantable, quedaron primero y segundo respectivamente en el ranking de aquella edición del Balón de Oro. Genios como Pirlo, De Rossi o Gattuso pusieron magia, visión de juego y carácter en mediocampo. Y en ataque, no había espacio para tal cantidad de referencias. A destacar quedan Francesco Totti, Filippo Inzaghi, Alessandro del Piero o Luca Toni. En definitiva, aquel conjunto hizo historia en Alemania y consiguió añadir la cuarta estrella al pecho de todos los italianos.

Hoy la realidad es radicalmente distinta. Italia ha tocado fondo. Con la eliminación ante Bosnia, es el tercer mundial consecutivo que no van a disputar. Serán mínimo 16 años sin ver a Gli Azzurri en el mayor escenario del fútbol. A raíz de esta debacle, el debate se ha abierto en Italia. Múltiples medios y aficionados han achacado la caída de la selección a un sistema fallido de categorías inferiores. Se refieren a un sistema que no ha sido capaz de incorporar jóvenes y talentosas promesas al combinado nacional. Sin embargo, siempre hay tiempo para las conjeturas en momentos así.

Gattuso es el último en caer

Es el principal señalado. Venía para sustituir a Luciano Spalletti en junio de 2025 y para brindar un nuevo aire a la selección. No había otro nombre más convincente sobre la mesa dadas las circunstancias. Quizá un extranjero podría haber encajado; pero Gennaro es italiano como nadie. Fue la personificación moderna del catenaccio que en un pasado imperó en el fútbol europeo. Fue un héroe del 2006. Pero el fracaso es innegable. O bien no ha conseguido plasmar lo que pretendía, o simplemente es una víctima más de una concatenación de errores sistemáticos en el fútbol italiano. Más allá de esto, él no ha sido el único héroe mundialista en tropezarse por los banquillos.

Fabio Cannavaro ejerce hoy como entrenador de Uzbekistán y él sí que estará en el Mundial 2026. Sin embargo, aún no ha conseguido alcanzar equipos con algo de renombre. Quizá sus aventuras dirigiendo a la selección china o al Udinese sean sus trabajos más notables junto con el actual. Más allá de eso, su figura como defensor y Balón de Oro 2006 quizá apuntaba a otras esferas más competitivas. Su compañero Andrea Pirlo sí que alcanzó rápidamente esos puestos de jerarquía en Italia. El mágico centrocampista de la Italia campeona del mundo entrenó a la Juventus durante la temporada 2020-2021. Quedó cuarto clasificado en liga y fue campeón de Copa y Supercopa de Italia. El resto de figuras reseñables tampoco destacan más que las tres mencionadas anteriormente. Filippo Inzaghi mantiene al Palermo en puestos de ascenso de la Serie B. Quizá puede marcar el comienzo de un cambio de rumbo para la generación campeona del 2006. Unos héroes que a día de hoy son eclipsados por la catástrofe que vive el fútbol italiano.

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