Gavi: salir dos veces del infierno

Su regreso como un trueno ha sorprendido a todos…, menos a Flick, que le tiene una fe especial. Puede ser el gran fichaje de Luis de la Fuente con vistas al Mundial. La lesión radial en el menisco le ha exigido respetar bien los plazos.

Juan Jiménez
As
El 3 de abril, Hansi Flick sorprendió a todos cuando dio su lista de posibles de recambios de Raphinha, lesionado con Brasil, con vistas a la trilogía del partido contra el Atlético de Madrid. “Están Marcus, Fermín, Gavi…, Gavi está a gran nivel”, dijo. Sus declaraciones, en cierto modo, parecían tácticas, destinadas a hacer pensar a Simeone. Gavi había reaparecido el 15 de marzo y no había jugado ni un minuto contra Newcastle y Rayo antes del parón. Nadie le daba opciones.

Sin embargo, la última parada de selecciones resultó clave. Gavi pisó un punto más el pedal del acelerador y su rodilla derecha respondió. Jugó doce minutos en el Metropolitano y, cuatro días después, Flick ya no esperó más. Con el equipo disminuido por la expulsión de Cubarsí, lo metió en la segunda parte al lado de Fermín para darle oxígeno en la ida de los cuartos de la Champions. Gavi ofreció un nivel inesperado para casi todos…, menos para Flick. Si alguien tenía ganas de ponerlo a jugar es el alemán, conocedor de cuánto ha sufrido en los últimos dos años. Y, desde entonces, el de Los Palacios no se ha bajado del once inicial. Después de destacar ante el Espanyol, también jugó la vuelta en el Metropolitano y ha sido titular en los dos últimos partidos de Liga (Celta y Getafe).

El nivel futbolístico de Gavi, que ha regresado como un trueno, le puede dar un pasaporte de última hora para el Mundial. Nadie estaría más feliz por ello que el seleccionador. En noviembre de 2023, cuando se lesionó de gravedad en Zorrilla, Luis de la Fuente habló de funeral en el vestuario. Aquel regreso a Barcelona desde Valladolid, con Albert Luque e Iñigo Martínez cerca de él, roto por el dolor (“no me puede pasar a mí”, se dijo que gritaba en el vestuario) fue durísimo. Gavi era por entonces un indiscutible en el once de España. Había sido pieza clave en la Final Four de la Nations League de Holanda, y estaba establecido como uno de los fijos del equipo que voló hacia la memorable Eurocopa de Alemania. Tanto caló aquella lesión en el grupo que, el día de la final de Berlín, Luis de la Fuente quiso que el jugador compartiese concentración con sus compañeros. “Me siento uno más de este grupo”, dijo entonces.

Gavi: salir dos veces del infierno07/06/25 PREVIA NATIONS LEAGUE SEVILLA SELECCION ESPAÑOLA ESPAÑA - PORTUGAL ENTRENAMIENTO GAVIMIGUEL MORENATTI

La temporada 2025-26 debía ser la de Gavi, que empezó con buenas sensaciones el verano. Llevó el brazalete de capitán en la gira asiática y, con el pelo pintado de platino, como queriendo simbolizar una nueva época, jugó relativamente bien. Pero algo no terminaba de girar completamente redondo en esa rodilla derecha que había sido operada casi hacía dos años. Después de un proceso de reflexión, Gavi decidió pasar por el quirófano para intentar solucionar la lesión radial en el menisco interno. Le intervino el doctor Monllau, que le suturó la zona con el objetivo de preservar el menisco y alargar de esa manera la vida de la rodilla. “Los que me conocéis, sabéis que voy a volver las veces que haga falta para defender al Barça y los míos”, proclamó después de operarse de nuevo. Pero, como era lógico, la recaída fue dura. La dureza y el optimismo del primer proceso de recuperación, con aquella lista de Spotify (Gavi in Progress) que se hizo viral, dio paso a las dudas del segundo intento. Lo que en principio iba a ser una ausencia de mes y medio, con el tratamiento conservador, se convirtió en una baja de medio año. “Ha sido muy duro, mucho más que la última vez. Lo he pasado bastante mal. Ha sido el proceso más doloroso, me ha costado más en el día a día”, reconoció Gavi después de su reaparición.

Gavi siempre fue un futbolista impaciente. Su llegada a Barcelona cuando era un crío coincidió con la sanción FIFA que impedía competir a los equipos inferiores. Para no estar parado, se apuntó a una liguilla de fútbol sala en el colegio para poder competir. A sus 21 años, sin embargo, con 580 días de baja en su carrera y 105 partidos con el cartel de ‘no disponible’ por lesión, le tocaba ser paciente. Gavi ha sabido ‘comportarse’ en las etapas de recuperación; la cicatrización, el proceso de generar movilidad sin forzar la zona del menisco; y, luego, la fuerza y estabilidad. Todo, sabiendo manejar bien las cargas con las métricas que proporciona el GPS. También ha resultado clave el trabajo psicológico para ganar autoconfianza y darle carpetazo mental a la lesión cuando sale al césped; y la comunicación con técnicos y preparadores físicos. Hablar es clave para regular esas cargas de trabajo. En el partido contra el Celta, por ejemplo, Gavi fue sustituido al descanso por esas pequeñas molestias que se manifiestan después de una reaparición. Todo, aliñado con guiños de uno de sus seguidores más acérrimos. Flick utilizó una camiseta con su dorsal y su nombre para hacerse la foto previa al derbi de la primera vuelta contra el Espanyol (0-2). También el día anterior a la final de la Supercopa en Yeda...

Gavi: salir dos veces del infiernoFlick, con la camiseta de Gavi, antes de la final.

El Mundial no es una quimera para Gavi. Le ayuda la confianza de Luis de la Fuente, sus piernas frescas, ya que ha jugado poco esta temporada; y su buen estado de forma y la polivalencia. Aunque se siente cómodo jugando en las dos posiciones del doble pivote (‘6’ y ‘8’), ha sabido destacar como falso extremo izquierdo con Xavi y Flick; y como mediapunta con De la Fuente. Es un jugador que, además, hace grupo, algo clave en una convivencia. Y que tiene un hambre de fútbol. A Flick ha tardado muy poco en convencerle. El Mundial sería un premio merecido para un futbolista que, como prometió, ha vuelto las veces que ha hecho falta.

Entradas populares