Estalla el ‘caso Ceballos’
Arbeloa castigó al utrerano, rebrincado por no jugar, dejándolo en tierra y sin ir a La Cartuja. Se abre otro frente que se une a la situación de Carvajal.
Cuando a eso de las 12:00 horas el Real Madrid ofreció la convocatoria, en ella brillaba por su ausencia el nombre del utrerano, que aunque apenas juega formaba parte del paisaje. No fue por cuestión médica alguna; decisión técnica pura y dura. Subrayada porque Tchouameni se cayó a última hora de la lista y sí se le sacó billete para La Cartuja a dos canteranos en esa misma posición, Cestero y Manuel Ángel. Triple disparo.
No ha sido esta decisión de Arbeloa, como suele decirse en redes, una unpopular opinion, al menos cara al club. Ceballos dejó perpleja a la entidad el verano pasado cuando pegó la espantá tras cuadrarse su venta al Olympique de Marsella, básicamente a punto de subirse al avión y sólo a falta del autógrafo del jugador.
Dejar a Ceballos ahora en tierra tiene miga. Por el qué, pero también por el cuándo. Porque el timing, que sea en Sevilla y ante el Betis, club al que quiere pero al que también ha mareado, es arrojar sal a la herida.
El trasfondo de todo es la degradación en la relación entre el técnico y el centrocampista, frustrado por no jugar. Ceballos no es titular en Liga desde noviembre (con Xabi) se veía para serlo en La Cartuja y ahí se generó el problema. Pero como se vio en casos previos con puntos similares, ahí está el de Isco con Solari, Ceballos lleva todas las cartas perdedoras.
“¿Pasó algo entre ustedes?"
Por si le quedaba alguna duda, Arbeloa se la despejó ante los medios. “Traigo a los que considero oportuno”, respondió cortante a la pregunta por la ausencia del andaluz. También ante la repregunta. “¿Ha pasado algo entre ustedes?”, se le inquirió. Calcada respuesta granítica: “Traigo siempre a los que considero oportuno”.
Arbeloa, en el banquillo de La Cartuja durante el Betis-Real Madrid. JULIO MUÑOZA Arbeloa le va a tocar lidiar de aquí al final con situaciones embarazosas. Relaciones enquistadas, futbolistas con dudas sobre su futuro, otros bajo la tentación de ver que el Mundial está ahí... Valdebebas no es ahora mismo, lógicamente, una balsa de aceite. La pobrísima temporada no lo permite. Y a Ceballos le dieron ayer la Feria.


