Estados Unidos restableció las sanciones al petróleo ruso tras el vencimiento del permiso temporal para ventas marítimas

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que no habrá prórrogas para las licencias generales y apuntó que la medida busca limitar aún más los ingresos energéticos de Moscú

Infobae

El gobierno de Estados Unidos confirmó este miércoles que no renovará la licencia que permitía la venta temporal de crudo ruso, una medida adoptada para aliviar las tensiones en los precios internacionales tras el inicio del conflicto en Medio Oriente.


El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que la excepción, que permitía comercializar cargamentos de petróleo ruso embarcados antes del 11 de marzo, expiró el pasado sábado y no será prorrogada.

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La decisión implica el regreso a un régimen estricto de sanciones sobre los envíos de petróleo ruso, en un momento en que la interrupción del tráfico habitual a través del estrecho de Ormuz ha provocado un alza de más del 30% en los precios globales del crudo.

El barril se sitúa en torno a los 95 dólares, mientras países asiáticos como India y Filipinas habían solicitado a Washington una prórroga de la exención, sin éxito.

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Bessent explicó en una conferencia en la Casa Blanca que la licencia temporal había permitido colocar en el mercado internacional barriles que ya estaban en tránsito y que, de otro modo, habrían generado ganancias adicionales para Rusia en un escenario de precios aún más elevados.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que la excepción, que permitía comercializar cargamentos de petróleo ruso embarcados antes del 11 de marzo, expiró el pasado sábado y no será prorrogada (REUTERS/Kevin Lamarque)
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que la excepción, que permitía comercializar cargamentos de petróleo ruso embarcados antes del 11 de marzo, expiró el pasado sábado y no será prorrogada (REUTERS/Kevin Lamarque)

No sabemos con precisión cuánto dinero llegó a manos rusas por la exención, pero si el precio del barril hubiera alcanzado los 150 dólares, el beneficio habría sido mucho mayor”, declaró.

“Conseguimos situar ese suministro entre nuestros aliados y con ello logramos reducir la presión sobre el precio del petróleo”, agregó.

El secretario del Tesoro señaló que las licencias generales para la venta de crudo ruso e iraní tenían un carácter excepcional y que ahora la prioridad es mantener el régimen de sanciones y el control sobre el flujo de petróleo desde los países sancionados.

“No se renovará la licencia general para el petróleo ruso, ni la del petróleo iraní”, reiteró Bessent, aclarando que en el caso del crudo iraní la exención caducará este domingo.

La presión de Estados Unidos sobre los mercados de energía se refuerza con el endurecimiento de las sanciones y el bloqueo naval en el golfo Pérsico. La administración ha advertido que cualquier intento de eludir las restricciones, ya sea mediante transferencias entre buques o triangulación de cargamentos, será objeto de vigilancia y posibles castigos adicionales.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que no habrá prórrogas para las licencias generales y apuntó que la medida busca limitar aún más los ingresos energéticos de Moscú (REUTERS/Norlys Pérez)
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que no habrá prórrogas para las licencias generales y apuntó que la medida busca limitar aún más los ingresos energéticos de Moscú (REUTERS/Norlys Pérez)

En las últimas semanas, la Casa Blanca también concedió licencias limitadas para el crudo iraní que ya se encontraba en tránsito marítimo antes del 20 de marzo, con el objetivo de evitar un corte súbito en el suministro global. Esa exención, según Bessent, permitió que unos 140 millones de barriles llegaran al mercado internacional, ayudando a mitigar el impacto inicial del conflicto. No obstante, con la expiración de ambas medidas, Washington busca enviar una señal clara de que la relajación temporal de sanciones no se repetirá.

La decisión de no renovar la autorización para el petróleo ruso fue adoptada pese a la presión de varios países importadores de Asia. India, en particular, había solicitado a Estados Unidos que garantizara la seguridad y la apertura del estrecho de Ormuz, subrayando la importancia de un flujo estable de energía para las economías del sudeste asiático.

El fin de las exenciones temporales marca un nuevo endurecimiento del enfoque estadounidense hacia Moscú y Teherán, en un contexto de incertidumbre creciente y volatilidad en los mercados globales de hidrocarburos. El Tesoro estadounidense subrayó que cualquier futura autorización será puntual y estará sujeta a criterios estrictos, reiterando que el objetivo es limitar al máximo los ingresos energéticos de los países sancionados.

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