El Bayern tenía razón con Kompany
El entrenador belga sale reforzado de la eliminatoria ante el Madrid, con un Bayern muy de autor y con personalidad.
Supo inculcar raza al Bayern cuando la vuelta en Múnich estaba más igualada que nunca. No se puso nervioso. Su equipo tiró de personalidad y controló el compass del partido con posesión de balón en campo contrario y con la seguridad de que las ocasiones llegarían. Incluso supo detectar la hemorragía por banda izquierda y dio entrada al descanso a Alphonso Davies igualanda la balanza por físico y velocidad.
Kompany ha logrado dotar al Bayern de una identidad propia. El Bayern es otro. Mucho más poderoso, colectivo, con buen gusto por el balón. Un todo. Kompany que ha mamado de Guardiola en sus años en el City, de Pellegrini o de Roberto Mancini ha logrado crear un monstruo en su Bayern. Una apisonadora en ataque, muy resolutiva en el toque de balón y eficaz en el repliegue y en la zona defensiva. Nunca le quema al Bayern el balón en su poder, le gusta mandar y si quiere puede ser letal al contragolpe. Uno de los mejores Bayern de la década.
Kompany saluda el árbitro Slavko Vincic.Michaela StacheEn su partido 100 dirigiendo al Bayern, Kompany consiguió el hito de ser el primer entrenador del conjunto muniqués capaz de ganar en el Bernabéu en 90 minutos en 25 años. Once partidos perdidos es su bagaje desde que se sentó por primera vez en la caseta del Allianz Arena. Ganar en el Bernabéu y confirmar su papel de referente en Europa en la vuelta en Alemania han aupado a Kompany al olimpo de los entrenadores con más futuro de la actualidad.
Sin algarabías, sin malos modos, sin alzar la voz, pero sí con trabajo, metodología y claridad de ideas, Kompany ha logrado que el Bayern sea de nuevo ese equipo que arrasa sin compasión en Bundesliga y el ogro en Europa capaz de ganar a cualquier rival. Matrícula de honor de Kompany.


