Descubren un artefacto de hace 3.000 años y hay algo que no encaja: los científicos creen que es extraterrestre
Su composición hace imposible que fuese creado en la Edad del Bronce.
Con unos 20 centímetros de largo, el artefacto estaba clavado en una superficie del interior pozo sacrificial número 7, como si alguien lo hubiese colocado deliberadamente en dicha posición. Al tratar de extraerlo se fragmentó, ya que la pieza era muy frágil, aunque no hubo problema alguno a la hora de analizar su composición. En términos metalúrgicos y químicos, es imposible que fuese creado por la civilización de la época, por lo que la teoría sobre su origen es clara: es extraterrestre.

La palabra extraterrestre puede resultar llamativa, pero no es algo tan extraño, ya que hablamos de un artefacto aparentemente creado con elementos de origen meteórico. La manera en la que el níquel se distribuye en el hierro de la pieza sugiere que podría ser hierro llegado a la Tierra a través de meteoritos. En caso de confirmarse su origen meteórico, no sería ni el primero ni el último, pues se conocen diversos objetos históricos que también tienen el mismo origen: el puñal de Tutankamón, las herramientas para rituales de Mesopotamia, armas del año 1000 d.C. en Groenlandia... Sin ir más lejos, en China ya fueron descubiertos 13 objetos así en el interior del citado Sanxingdui.


