Cuánto costaba y cómo era la organización de las fiestas con drogas, sexo y deportistas que desató un escándalo
La investigación de la justicia italiana sigue avanzando y se conocieron nuevos detalles de las “noches exclusivas”
InfobaeLa investigación de la Fiscalía de Milán ha revelado que el sistema de fiestas privadas que involucraba a futbolistas internacionales y modelos de compañía manejaba montos de miles de euros por la reserva y que la mitad de lo recaudado quedaba en manos de la organización.
Según los documentos judiciales citados por el diario italiano Gazzetta dello Sport, los investigadores descubrieron una red que gestionaba encuentros exclusivos en locales de lujo, donde la posibilidad de acceder a privacidad y servicios personalizados justificaba tarifas excepcionales para una clientela compuesta principalmente por deportistas, celebridades y empresarios de alto poder adquisitivo.
De acuerdo con las constancias judiciales a las que accedió el citado medio, los paquetes ofrecidos a los clientes variaban según el nivel de exclusividad solicitado: se seleccionaba primero el local nocturno, luego el tipo de mesa reservada y finalmente las modelos o acompañantes, cada parte con un costo específico. Por una mesa para cinco personas, el precio podía alcanzar los 10.000 euros (más de 11.000 dólares), incluyendo la presencia de chicas y la realización de la fiesta completa.
Para actividades adicionales luego del evento central, se exigían pagos extras. La organización utilizaba la asistencia de los propios futbolistas para atraer a nuevos asistentes, destacando la presencia de “tal o cual” estrella como un incentivo para sumar clientes, además del habitual boca a boca en estos círculos. No todos los deportistas habrían recurrido al servicio completo: las autoras del reclutamiento señalan variaciones en el tipo de prestaciones solicitadas, desde simple compañía y discreción hasta encuentros sexuales en hoteles u otros espacios privados.

La investigación refleja que la estructura contaba con aproximadamente un centenar de chicas, en su mayoría jóvenes italianas y extranjeras, algunas inscritas como estudiantes mantenidas por sus familias y captadas a través de catálogos que detallaban fotografía, perfil de Instagram y tarifas por servicio. Varias de ellas aceptaban la oferta de actuar como “chicas imagen” en la fiesta con la posibilidad de propuestas posteriores de trabajo extra remunerado.
MADE Luxury Concierge, el nombre de la empresa que oficiaba de fachada, se presentaba en su sitio web como “la máxima expresión de hospitalidad exclusiva y servicios de lujo a medida en Milán”, con una cartera de villas y departamentos exclusivos, además de “experiencias personalizadas que se adaptan a tus necesidades” para clientes de alta gama.

La promoción incluía chefs y chóferes privados, compras a medida, organización de eventos y la garantía de un “trato VIP” en todos los ámbitos, desde fiestas en clubes famosos como JUSTME MILANO, Pineta Milano, Tuya y Voya, hasta la reserva de espacios únicos en otros destinos como JustMe Lake Garda.
Entre los atletas relacionados figuran Dean Huijsen (Real Madrid), Víctor Osimhen (Galatasaray y ex Napoli), Luca Pellegrini y Matteo Cancellieri (Lazio), Alessandro Buongiorno (Napoli y selección italiana), Samuele Ricci (Milan AC) y Daniel Maldini, hijo de Paolo Maldini. Ante la sensibilidad del caso, la jueza determinó mantener en reserva los nombres de los clientes y sin precisar qué clases de servicios contrataron los futbolistas.


