Barcelona 4 - Espanyol 1 / Viento en popa rumbo al título
El Barça golea al Espanyol y se escapa a nueve puntos del Madrid. Gavi cambia el ritmo. Nuevo recital de Lamine Yamal. Ferran vuelve a marcar.
Puede que el viernes al mediodía Flick tuviera en mente hacer más cambios en el once titular por aquello que dijo que “estamos aquí porque lo que nos ilusiona es la Champions”, pero que después de ver que el Madrid le servía una pelota de set para LaLiga con su empate ante el Girona se animara a dar carrete a algunos jugadores que si estuviera en la situación del Atlético, por ejemplo, reservaría.
Así pues, el alemán salió con Gerard Martín, Eric, Pedri, Fermín y Lamine Yamal de inicio. También puede ser que alguno de estos futbolistas necesite rodaje para recuperar sensaciones como es el caso de Pedri (y también claramente de Ferran) y que otros como Gavi y Fermín sólo jugaron 45 minutos ante el Atlético. La apuesta por Ferran salió perfecta, el canario sigue en rodaje preocupante. Y la titularidad de Gavi demostró que el andaluz ha regresado como una fiera. Le cambió el talante al equipo de cara a un partido de Champions que no se va a ganar con fútbol, se va a ganar con carácter. Y Gavi demostró ayer que va sobrado.
En el Espanyol, Manolo tenía clara la alineación a excepción del delantero centro. Finalmente fue Kike el elegido por delante de Roberto. El resto, junto a la ilusión de acabar con la mala racha de resultados que se arrastra desde la derrota el año pasado en Cornellà y rememorar jornadas míticas como el ‘Delapeñazo’ o el ‘Tamudazo’.
De salida, el planteamiento del Espanyol quedó claro. Una defensa muy atrasada que dejaba el monopolio de la pelota al Barcelona, que masticaba las jugadas con paciencia y en cuanto la perdía, la recuperaba al instante ante los pelotazos a la nada de los españolistas.
La defensa numantina del Espanyol cayó como normalmente se solucionan estas situaciones: a balón parado. Lamine Yamal volvió loco a su marcador al que le hizo un túnel de tacón y forzó un saque de esquina que él mismo sacó puesto de manera perfecta al segundo palo donde Ferran Torres cabeceó a gol imponiéndose a Romero mientras que Dmitrovic, apocado en su salida, chocaba ante uno de sus compañeros.
El 1-0 antes del cuarto de hora parecía que daba aire a los de Flick, pero las desconexiones en este equipo siguen siendo pecado capital y permitió el conjunto local que en un par de salidas a la contra el Espanyol amenazara a Joan García. Kike disparó manso a las manos del portero en la primera y Dolan en un semicentro dio al larguero.
Pero el Barça, comandado a base de la fuerza de un Gavi que le cambió la cara al equipo y un Fermín también impresionante en el esfuerzo logró conectarse al partido. O lo que es lo mismo, conectarse a Lamine Yamal, que tras la enésima recuperación de Gavi en el centro del campo asistió de exterior a Ferran Torres que marcaba su segundo gol superando la salida del portero serbio con un toque e maestro.
Dmitrovic enmendó la plana antes del descanso salvando a su equipo del 3-0 gracias a una doble parada prodigiosa. Primero a chut de Eric y luego ante otro de Fermín. Con el 2-0, quizás el Barcelona podía empezar a pensar definitivamente en el martes. La primera decisión de Flick fue la de dar entrada a Casadó por Gerard Martín, que dio el susto en la primera parte.
El segundo periodo empezó con el mismo tono que el partido, pero en el fútbol, un minuto puede cambiar un discurso. A los 10 minutos de la reanudación, el VAR anuló el tanto que suponía el triplete de Ferran por el fuera de juego más al límite de la historia y al minuto siguiente, Pol Lozano, el jugador con licencia para pegar en el Espanyol y al que le perdonaron dos amarillas como mínimo, marcó un señor golazo. Ese tanto descolocó al equipo blaugrana y el Espanyol, ya con dos puntas al juntarse Kike con Roberto, tuvo quince minutos en los que metió el miedo en el cuerpo a los barcelonistas .
Pero resultó que un olvidado como Marc Casadó, todo corazón, ganó un balón en el centro del campo y se asistió a Lamine Yamal que le ganó la disputa a Dmitrovic y se fue solo hacia la portería celebrando el gol antes de meter la pelota en la portería perica.
Ahí sí que se acabó el partido y el Barça a la contra logró su cuarto gol mediante Rashford (que había fallado uno increíble antes) y fotografiaba el resultado soñado para el martes. Rumbo al título.


