Ze Roberto “Fracasé en el Madrid por los videojuegos”
El exfutbolista, ahora divulgador, repasó en Abre Aspas, de globo esporte, parte de su carrera y la longevidad que alcanzó como jugador.
AsHablar de Zé Roberto en la actualidad supone hablar de su espectacular estado físico. Con 51 años el brasileño no ha cambiado ni un ápice de lo que le hizo ser futbolista hasta los 43 años. Una vida, casi completa, entregada al cuidado personal... O al menos en parte. El exjugador repasó en Abre Aspas, de globo esporte, parte de su carrera, hablando de la importancia de mantenerse en línea para todo lo que ha conseguido sobre el terreno de juego.
El exinternacional por la Canarinha, que reflejó su “tristeza” por no ser convocado para el Mundial de 2002, reflexionó sobre el punto de inflexión que cambió su mentalidad, cuando llegó al Real Madrid. “Yo fracasé, regresé y luego volví porque no estaba preparado. Llegué a uno de los clubes más grandes del mundo sin estar preparado ni psicológica ni tácticamente. Solo había autos de lujo. En el vestuario, todos iban de traje y yo con ropa sencilla. Roberto Carlos bromeaba diciendo que pensarían que había ido a pintar el vestuario”, señaló. En el conjunto blanco Fernando Redondo y Fernando Hierro le sirvieron de inspiración.

Los problemas a los que enfrentó con 22 años le hicieron “quedarse en shock” con el fútbol europeo. “La intensidad era diferente. No podía seguir el ritmo... Por eso me dejé llevar y regresé”. El no conocer el idioma -ni tampoco el inglés- agravaron una situación en la que entraron los videojuegos. “Fue muy perjudicial. Era joven, recién casado, y me compré una PlayStation. Jugaba hasta altas horas de la madrugada, comía mal y dormía poco. Perdí rendimiento y subí de peso. Fue la única vez que no estuve en mi mejor forma física. Hoy en día, las distracciones son diferentes: las redes sociales, la exposición mediática. Si el atleta no se concentra, se queda atrás”, puntualizó.
En lo que relató como una “obsesión” por acabar el juego Crash Bandicoot, esta situación de su vida le hizo cambiar radicalmente y no tener otras distracciones, adaptándose a las situaciones en el fútbol. “Logré abarcar tres generaciones porque era adaptable. Cuando me di cuenta de que el fútbol se había vuelto más físico, empecé a invertir más en mí mismo. Regresé a Brasil en 2006 para jugar en el Santos en mi mejor momento. Luego volví al Bayern a los 35. Ese regreso fue crucial para mi longevidad”, expresó.
Su inversión en la alimentación, recuperación y cuidados le hizo alargar su carrera. “Comprendí que mi cuerpo era mi herramienta de trabajo. Empecé a tratarlo como una máquina que necesita mantenimiento diario. Esto prolongó mi carrera”, declaró.
Sin tener una obsesión enfermiza por su físico, pero entrenándose diariamente, la carrera de Zé Roberto acabó en 2017 siendo jugador de Palmeiras. Y en sus charlas, trata de plasmar todo lo vivido como futbolista. La transformación, los procesos que ha vivido y logros alcanzados. “Siempre he desempeñado un rol de liderazgo... Esta actitud hoy me permite compartir estas lecciones con otras personas”, señaló al medio brasileño.


