Una foto desde un palco VIP pone contra las cuerdas a Red Bull

Una foto de un VIP del Gran Premio de China saca a la luz un grave problema de peso en el RB22 de Verstappen y Hadjar

Marca

En la era de las redes sociales, la Fórmula 1 ha tomado impulso a pasos agigantados por la cercanía de la categoría en comparación con los tiempos de Bernie Ecclestone, el fenómeno Netflix y Drive to Survive o la creación de estrellas, antihéroes.... que van más allá de las carreras. Pero también tiene su cara negativa y afectó en el Gran Premio de China, segunda cita del 2026 en la Fórmula 1, a Red Bull. Llegaban al curso como contendiente y al primer parón aterrizan con sólo 12 puntos en constructores y Max Verstappen a 43 del líder George Russell.


Verstappen, en su coche.
Verstappen, en su coche.LAPRESSE

El RB22 parece definido como un coche difícil de controlar. Ya envió, por sorpresa, a Verstappen al muro en la clasificación de Australia y en China no encontró ventana para rodar rápido. "No hay ritmo, no hay equilibrio, no hay agarre... y no hay mucho que podamos hacer", analizó el tetracampeón holandés. Y hay más drama por una filtración de redes sociales que les deja tocados.

No hay ritmo, no hay equilibrio, no hay agarre... y no hay mucho que podamos hacer

Max Verstappen

Un VIP desata el caos

No es una filtración como tal, más bien es gaje del oficio. La situación fue que un aficionado VIP del Gran Premio de China fotografió lo que no debía con el RB22 en el foco. La F1 controla mucho cada detalle, pero los aficionados con más peso tienen más permiso y uno ha desatado un caos, pues enseña al coche en la báscula después de la clasificación de Shanghái.

Y los números no deberían engañar: el Red Bull tiene un serio problema de peso. Lo que todos temían en la normativa, cuesta mucho a Williams y en el RB-22 se da. El monoplaza, sin el peso mínimo del piloto, pesaría 716,6 kilogramos. Con los pesos de Hadjar y Verstappen bordearía los 797 (796,5 del holandés y 787 del francés). Se quedarían a unos 20 kilos de coches como Alpine o McLaren, y lejísimos del peso mínimo de 760 kilos-

La situación es dramática. Un coche con sobrepeso degrada más, se comporta peor y debe buscar soluciones para afinar antes que destinadas al rendimiento. Red Bull ya lo había admitido en febrero, pero la realidad es que daña a su curso 2026. "Nuestro paquete mostró grandes deficiencias, pero hemos aprendido mucho y esperamos ser más competitivos en Japón", explicó Laurent Mekies, su jefe de equipo. 

Es el peor inicio posible para un concepto no tan competitivo como parecía en invierno y que termina de disgustar a un Verstappen totalmente desencantado con la normativa de la F1 2026. Vuelven las dudas a un gigante de la categoría reina.

Entradas populares