Trump se reunirá con 12 jefes de Estado de América Latina para tratar la guerra contra Irán y el avance de China en la región
El cónclave será este sábado en Miami y su agenda original consistía en establecer una alianza multilateral ante la estrategia comercial de Beijing, pero ahora la guerra contra Teherán también tendrá un espacio relevante en la cumbre convocada por el presidente de los EE.UU
Infobae(Desde Washington, Estados Unidos) La Casa Blanca confirmó hoy que Donald Trump recibirá este sábado en Miami a doce mandatarios de América Latina para analizar la crisis en Medio Oriente y establecer las bases de una alianza multilateral para enfrentar la ofensiva global de China en la región.
Y completó: “El presidente (Trump) hablará con los líderes de estos países que realmente han formado una coalición histórica para trabajar juntos para abordar las bandas y cárteles criminales narcoterroristas y contrarrestar la migración ilegal y masiva".
Javier Milei -Argentina-, Rodrigo Paz -Bolivia-, José Antonio Kast -Chile-, Rodrigo Chaves -Costa Rica-, Luis Abinader -República Dominicana-, Daniel Noboa -Ecuador-, Nayib Bukele -El Salvador-, Tito Asfura -Honduras-, Mohamed Irfaan Alí -Guyana-, José Mulino -Panamá-, Santiago Peña -Paraguay- y Christine Kangaloo -Trinidad y Tobago.
La guerra contra Irán no es un asunto internacional ajeno a América Latina, y por eso se tratará en detalle durante la cumbre regional convocada por el líder republicano.
Irán es aliado estratégico de Cuba y Nicaragua, y en épocas de Nicolás Maduro, su influencia era muy profunda en el régimen caribeño. También tenía a Honduras como un proxy en América Central, una base de operaciones regional que se clausuró con la llegada de Asfura a la presidencia.
Teherán financió a su organización terrorista Hezbollah a través de negocios articulados con los carteles de la droga que operan en México y Colombia, y hay incontables células dormidas del grupo fundamentalista libanés que aguardan órdenes de Irán en sus guaridas de Ciudad del Este (Paraguay).
En 1992 y 1994, Hezbollah ejecutó dos ataques terroristas en Buenos Aires, y la justicia argentina ya probó que estos atentados se decidieron en Teherán.
El presidente argentino Javier Milei es un aliado clave de los Estados Unidos y dispuso incorporar a la lista de organizaciones terroristas a todos los resortes de Irán vinculados a actos fundamentalistas a nivel global.
La intención de Trump ante los doce mandatarios es describir su operación militar contra Irán, sus objetivos geopolíticos y establecer un sistema de cooperación multilateral para asfixiar la estructura terrorista que Teherán tiene a su disposición en América Latina.
Además de fijar una posición común respecto a Irán, la cumbre de Miami tiene como objetivo geopolítico quebrar el plan diseñado por Xi Jinping para controlar los recursos naturales, la producción alimentaria y las principales vías de comercialización en América Latina.
Trump llegará a finales de marzo a China para encontrarse con Xi, y la foto del presidente de Estados Unidos con doce socios estratégicos de la región tendrá muchísimo impacto durante las conversaciones bilaterales.
En Beijing, con la cumbre ya coronada, Trump podrá exhibir su fortaleza geopolítica en América Latina.

Durante la Cumbre de Miami, el líder republicano intentará con sus aliados de América Latina bloquear todos los contratos a favor de China que impliquen aumentar sus reservas de minerales críticos, fortalecer su seguridad alimentaria, facilitar sus dispositivos de inteligencia militar y desarrollar infraestructura que facilite su comercio internacional.
La reunión multilateral convocada por Trump exhibirá la fractura ideológica en América Latina.
De un lado estarán Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador, Honduras y Ecuador, que se sienten cómodos con la perspectiva internacional de Trump.
Y del otro aparecen Brasil, Colombia y México, que tienen fluidas relaciones comerciales con China y no cuestionan su matriz autoritaria en el ejercicio del poder.
Es más: Lula da Silva, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum se corrieron del escenario internacional al momento de apoyar la operación militar de Estados Unidos con Irán.
Una señal política que ratifica las diferencias ideológicas que existen en América Latina.


