Tenso cara a cara en el vestuario
Ancelotti no fue capaz de enderezar el rumbo del grupo en su parte final, algo que tampoco está logrando Álvaro Arbeloa.
Las circunstancias, un año después, son muy parecidas. Multitud de lesiones, intereses particulares de jugadores y un mensaje que no termina de calar en un vestuario que tiene fugas por aquello de los intereses personales de unos y otros, algo que cada día parece más patente.
Con Mbappé y Bellingham buscando soluciones para sus respectivos problemas físicos, el resto se miró a la cara en el vestuario, intentando encontrar algo que motive y logre unir a un grupo que parece perdido, pero que, sobre todo, vive de espaldas a la realidad de la afición, esa que se muestra desencantada con los suyos.
Arbeloa, en el partido ante el Getafe en el Bernabéu.Celta y Manchester City son las dos últimas opciones a las que el Real Madrid todavía puede engancharse para no cerrar una temporada aciaga. No basta con el esfuerzo pedido por Arbeloa a sus jugadores. Técnico y futbolistas no terminan de creer en sus posibilidades. Hubo tensión en el encuentro. Arbeloa estaba obligado a tirar de terapia y lo hizo. En una semana se sabrá el recorrido que le queda a esta plantilla.


